EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO – Capítulo 26

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Capítulo 26



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1 Cuando Jesús terminó de decir todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

2 «Ya saben que dentro de dos días se celebrará la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado».

3 Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás,

4 y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con astucia y darle muerte.

5 Pero decían: «No lo hagamos durante la fiesta, para que no se produzca un tumulto en el pueblo».

6 Cuando Jesús se encontraba en Betania, en casa de Simón el leproso,

7 se acercó una mujer con un frasco de alabastro, que contenía un perfume valioso, y lo derramó sobre su cabeza, mientras él estaba comiendo.

8 Al ver esto, sus discípulos, indignados, dijeron: «¿Para qué este derroche?

9 Se hubiera podido vender el perfume a buen precio para repartir el dinero entre los pobres».

10 Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿Por qué molestan a esta mujer? Ha hecho una buena obra conmigo.

11 A los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre.

12 Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella preparó mi sepultura.

13 Les aseguro que allí donde se proclame esta Buena Noticia, en todo el mundo, se contará también en su memoria lo que ella hizo».

14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes

15 y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?». Y resolvieron darle treinta monedas de plata.

16 Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.

17 El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: «¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?».

18 El respondió: «Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: «El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos».

19 Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

20 Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce

21 y, mientras comían, Jesús les dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará».

22 Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: «¿Seré yo, Señor?».

23 El respondió: «El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.

24 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!».

25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: «¿Seré yo, Maestro?». «Tú lo has dicho», le respondió Jesús.

26 Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman, esto es mi Cuerpo».

27 Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: «Beban todos de ella,

28 porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados.

29 Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre».

30 Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monto de los Olivos.

31 Entonces Jesús les dijo: «Esta misma noche, ustedes se van a escandalizar a causa de mí. Porque dice la Escritura: Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño.

32 Pero después que yo resucite, iré antes que ustedes a Galilea».

33 Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás».

34 Jesús le respondió: «Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces».

35 Pedro le dijo: «Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré». Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

36 Cuando Jesús llegó con sus discípulos a una propiedad llamada Getsemaní, les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar».

37 Y llevando con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.

38 Entonces les dijo: «Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo».

39 Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».

40 Después volvió junto a sus discípulos y los encontró durmiendo. Jesús dijo a Pedro: «¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?

41 Estén prevenidos y oren para no caer en tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil».

42 Se alejó por segunda vez y suplicó: «Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad».

43 Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño.

44 Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.

45 Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: «Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

46 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar».

47 Jesús estaba hablando todavía, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de una multitud con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo.

48 El traidor les había dado la señal: «Es aquel a quien voy a besar. Deténganlo».

49 Inmediatamente se acercó a Jesús, diciéndole: «Salud, Maestro», y lo besó.

50 Jesús le dijo: «Amigo, ¡cumple tu cometido!». Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron.

51 Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja.

52 Jesús le dijo: «Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere.

53 ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? El pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles.

54 Pero entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, según las cuales debe suceder así?».

55 Y en ese momento dijo Jesús a la multitud: «¿Soy acaso un ladrón, para que salgan a arrestarme con espadas y palos? Todos los días me sentaba a enseñar en el Templo, y ustedes no me detuvieron».

56 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

57 Los que habían arrestado a Jesús lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos.

58 Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; entró y se sentó con los servidores, para ver cómo terminaba todo.

59 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para poder condenarlo a muerte;

60 pero no lo encontraron, a pesar de haberse presentado numerosos testigos falsos. Finalmente, se presentaron dos

61 que declararon: «Este hombre dijo: “Yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en tres días”».

62 El Sumo Sacerdote, poniéndose de pie, dijo a Jesús: «¿No respondes nada? ¿Qué es lo que estos declaran contra ti?».

63 Pero Jesús callaba. El Sumo Sacerdote insistió: «Te conjuro por el Dios vivo a que me digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios».

64 Jesús le respondió: «Tú lo has dicho. Además, les aseguro que de ahora en adelante verán al hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir sobre las nubes del cielo».

65 Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes acaban de oír la blasfemia.

66 ¿Qué les parece?». Ellos respondieron: «Merece la muerte».

67 Luego lo escupieron en la cara y lo abofetearon. Otros lo golpeaban,

68 diciéndole: «Tú, que eres el Mesías, profetiza, dinos quién te golpeó».

69 Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: «Tú también estabas con Jesús, el Galileo».

70 Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé lo que quieres decir».

71 Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban allí: «Este es uno de los que acompañaban a Jesús, el Nazareno».

72 Y nuevamente Pedro negó con juramento: «Yo no conozco a ese hombre».

73 Un poco más tarde, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: «Seguro que tú también eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona».

74 Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre. En seguida cantó el gallo,

75 y Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo, lloró amargamente.

LATÍN

26 

1 Et factum est, cum consum masset Iesus sermones hos omnes, dixit discipulis suis: 
2 “ Scitis quia post biduum Pascha fiet, et Filius hominis traditur, ut crucifigatur ”.
3 Tunc congregati sunt principes sacerdotum et seniores populi in aulam principis sacerdotum, qui dicebatur Caiphas, 
4 et consilium fecerunt, ut Iesum dolo tenerent et occiderent; 
5 dicebant autem: “ Non in die festo, ne tumultus fiat in populo ”.
6 Cum autem esset Iesus in Bethania, in domo Simonis leprosi, 
7 accessit ad eum mulier habens alabastrum unguenti pretiosi et effudit super caput ipsius recumbentis. 
8 Videntes autem discipuli, indignati sunt dicentes: “ Ut quid perditio haec? 
9 Potuit enim istud venumdari multo et dari pauperibus ”. 
10 Sciens autem Iesus ait illis: “ Quid molesti estis mulieri? Opus enim bonum operata est in me; 
11 nam semper pauperes habetis vobiscum, me autem non semper habetis. 
12 Mittens enim haec unguentum hoc supra corpus meum, ad sepeliendum me fecit. 
13 Amen dico vobis: Ubicumque praedicatum fuerit hoc evangelium in toto mundo, dicetur et quod haec fecit in memoriam eius ”.
14 Tunc abiit unus de Duodecim, qui dicebatur Iudas Iscariotes, ad principes sacerdotum 
15 et ait: “ Quid vultis mihi dare, et ego vobis eum tradam? ”. At illi constituerunt ei triginta argenteos. 
16 Et exinde quaerebat opportunitatem, ut eum traderet.
17 Prima autem Azymorum accesserunt discipuli ad Iesum dicentes: “ Ubi vis paremus tibi comedere Pascha? ”. 
18 Ille autem dixit: “ Ite in civitatem ad quendam et dicite ei: “Magister dicit: Tempus meum prope est; apud te facio Pascha cum discipulis meis” ”. 
19 Et fecerunt discipuli, sicut constituit illis Iesus, et paraverunt Pascha.
20 Vespere autem facto, discumbebat cum Duodecim. 
21 Et edentibus illis, dixit: “ Amen dico vobis: Unus vestrum me traditurus est ”. 
22 Et contristati valde, coeperunt singuli dicere ei: “ Numquid ego sum, Domine? ”. 
23 At ipse respondens ait: “ Qui intingit mecum manum in paropside, hic me tradet. 
24 Filius quidem hominis vadit, sicut scriptum est de illo; vae autem homini illi, per quem Filius hominis traditur! Bonum erat ei, si natus non fuisset homo ille ”. 
25 Respondens autem Iudas, qui tradidit eum, dixit: “ Numquid ego sum, Rabbi? ”. Ait illi: “ Tu dixisti ”.
26 Cenantibus autem eis, accepit Iesus panem et benedixit ac fregit deditque discipulis et ait: “ Accipite, comedite: hoc est corpus meum ”. 
27 Et accipiens calicem, gratias egit et dedit illis dicens: “ Bibite ex hoc omnes: 
28 hic est enim sanguis meus novi testamenti, qui pro multis effunditur in remissionem peccatorum. 
29 Dico autem vobis: Non bibam amodo de hoc genimine vitis usque in diem illum, cum illud bibam vobiscum novum in regno Patris mei ”.
30 Et hymno dicto, exierunt in montem Oliveti. 
31 Tunc dicit illis Iesus: “ Omnes vos scandalum patiemini in me in ista nocte. Scriptum est enim: “Percutiam pastorem, et dispergentur oves gregis”. 
32 Postquam autem resurrexero, praecedam vos in Galilaeam ”. 
33 Respondens autem Petrus ait illi: “ Et si omnes scandalizati fuerint in te, ego numquam scandalizabor ”. 
34 Ait illi Iesus: “ Amen dico tibi: In hac nocte, antequam gallus cantet, ter me negabis ”. 
35 Ait illi Petrus: “ Etiam si oportuerit me mori tecum, non te negabo ”. Similiter et omnes discipuli dixerunt.
36 Tunc venit Iesus cum illis in praedium, quod dicitur Gethsemani. Et dicit discipulis: “ Sedete hic, donec vadam illuc et orem ”. 
37 Et assumpto Petro et duobus filiis Zebedaei, coepit contristari et maestus esse. 
38 Tunc ait illis: “ Tristis est anima mea usque ad mortem; sustinete hic et vigilate mecum ”. 
39 Et progressus pusillum, procidit in faciem suam orans et dicens: “ Pater mi, si possibile est, transeat a me calix iste; verumtamen non sicut ego volo, sed sicut tu ”. 
40 Et venit ad discipulos et invenit eos dormientes; et dicit Petro: “ Sic non potuistis una hora vigilare mecum? 
41 Vigilate et orate, ut non intretis in tentationem; spiritus quidem promptus est, caro autem infirma ”. 
42 Iterum secundo abiit et oravit dicens: “ Pater mi, si non potest hoc transire, nisi bibam illud, fiat voluntas tua ”. 
43 Et venit iterum et invenit eos dormientes: erant enim oculi eorum gravati. 
44 Et relictis illis, iterum abiit et oravit tertio, eundem sermonem iterum dicens. 
45 Tunc venit ad discipulos et dicit illis: “ Dormite iam et requiescite; ecce appropinquavit hora, et Filius hominis traditur in manus peccatorum. 
46 Surgite, eamus; ecce appropinquavit, qui me tradit ”.
47 Et adhuc ipso loquente, ecce Iudas, unus de Duodecim, venit, et cum eo turba multa cum gladiis et fustibus, missi a principibus sacerdotum et senioribus populi. 
48 Qui autem tradidit eum, dedit illis signum dicens: “ Quemcumque osculatus fuero, ipse est; tenete eum! ”. 
49 Et confestim accedens ad Iesum dixit: “ Ave, Rabbi! ” et osculatus est eum. 
50 Iesus autem dixit illi: “ Amice, ad quod venisti! ”. Tunc accesserunt et manus iniecerunt in Iesum et tenuerunt eum. 
51 Et ecce unus ex his, qui erant cum Iesu, extendens manum exemit gladium suum et percutiens servum principis sacerdotum amputavit auriculam eius.
52 Tunc ait illi Iesus: “ Converte gladium tuum in locum suum. Omnes enim, qui acceperint gladium, gladio peribunt. 
53 An putas quia non possum rogare Patrem meum, et exhibebit mihi modo plus quam duodecim legiones angelorum? 
54 Quomodo ergo implebuntur Scripturae quia sic oportet fieri? ”. 
55 In illa hora dixit Iesus turbis: “ Tamquam ad latronem existis cum gladiis et fustibus comprehendere me? Cotidie sedebam docens in templo, et non me tenuistis ”. 
56 Hoc autem totum factum est, ut implerentur scripturae Prophetarum. Tunc discipuli omnes, relicto eo, fugerunt.
57 Illi autem tenentes Iesum duxerunt ad Caipham principem sacerdotum, ubi scribae et seniores convenerant. 
58 Petrus autem sequebatur eum a longe usque in aulam principis sacerdotum; et ingressus intro sede bat cum ministris, ut videret finem. 
59 Principes autem sacerdotum et omne concilium quaerebant falsum testimonium contra Iesum, ut eum morti traderent, 
60 et non invenerunt, cum multi falsi testes accessissent. Novissime autem venientes duo 
61 dixerunt: “ Hic dixit: “Possum destruere templum Dei et post triduum aedificare illud” ”. 
62 Et surgens princeps sacerdotum ait illi: “ Nihil respondes? Quid isti adversum te testificantur? ”. 
63 Iesus autem tacebat. Et princeps sacerdotum ait illi: “ Adiuro te per Deum vivum, ut dicas nobis, si tu es Christus Filius Dei ”. 
64 Dicit illi Iesus: “ Tu dixisti. Verumtamen dico vobis: Amodo videbitis Filium hominis sedentem a dextris Virtutis et venientem in nubibus caeli ”.
65 Tunc princeps sacerdotum scidit vestimenta sua dicens: “ Blasphemavit! Quid adhuc egemus testibus? Ecce nunc audistis blasphemiam. 
66 Quid vobis videtur? ”. Illi autem respondentes dixerunt: “ Reus est mortis! ”. 
67 Tunc exspuerunt in faciem eius et colaphis eum ceciderunt; alii autem palmas in faciem ei dederunt 
68 dicentes: “ Prophetiza nobis, Christe: Quis est, qui te percussit? ”.
69 Petrus vero sedebat foris in atrio; et accessit ad eum una ancilla dicens: “ Et tu cum Iesu Galilaeo eras! ”. 
70 At ille negavit coram omnibus dicens: “ Nescio quid dicis! ”. 
71 Exeunte autem illo ad ianuam, vidit eum alia et ait his, qui erant ibi: “ Hic erat cum Iesu Nazareno! ”. 
72 Et iterum negavit cum iuramento: “ Non novi hominem! ”. 

73 Post pusillum autem accesserunt, qui stabant, et dixerunt Petro: “ Vere et tu ex illis es, nam et loquela tua manifestum te facit ”. 

74 Tunc coepit detestari et iurare: “ Non novi hominem! ”. Et continuo gallus cantavit; 

75 et recordatus est Petrus verbi Iesu, quod dixerat: “ Priusquam gallus cantet, ter me negabis ”. Et egressus foras ploravit amare.

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Chapter 26

1 When Jesus finished all these words, 2 he said to his disciples,

“You know that in two days’ time it will be Passover, and the Son of Man will be handed over to be crucified.”

3 Then the chief priests and the elders of the people assembled in the palace of the high priest, who was called Caiaphas,

and they consulted together to arrest Jesus by treachery and put him to death.

But they said, “Not during the festival, 4 that there may not be a riot among the people.”

5 Now when Jesus was in Bethany in the house of Simon the leper,

a woman came up to him with an alabaster jar of costly perfumed oil, and poured it on his head while he was reclining at table.

When the disciples saw this, they were indignant and said, “Why this waste?

It could have been sold for much, and the money given to the poor.”

10 Since Jesus knew this, he said to them, “Why do you make trouble for the woman? She has done a good thing for me.

11 The poor you will always have with you; but you will not always have me.

12 6 In pouring this perfumed oil upon my body, she did it to prepare me for burial.

13

Amen, I say to you, wherever this gospel is proclaimed in the whole world, what she has done will be spoken of, in memory of her.”

14 Then one of the Twelve, who was called Judas Iscar iot, 7 went to the chief priests

15 8 and said, “What are you willing to give me if I hand him over to you?” They paid him thirty pieces of silver,

16 and from that time on he looked for an opportunity to hand him over.

17 On the first day of the Feast of Unleavened Bread, 9 the disciples approached Jesus and said, “Where do you want us to prepare for you to eat the Passover?”

18 10 He said, “Go into the city to a certain man and tell him, ‘The teacher says, “My appointed time draws near; in your house I shall celebrate the Passover with my disciples.”‘”

19 The disciples then did as Jesus had ordered, and prepared the Passover.

20 When it was evening, he reclined at table with the Twelve.

21 And while they were eating, he said, “Amen, I say to you, one of you will betray me.” 11

22 Deeply distressed at this, they began to say to him one after another, “Surely it is not I, Lord?”

23 He said in reply, “He who has dipped his hand into the dish with me is the one who will betray me.

24 12 The Son of Man indeed goes, as it is written of him, but woe to that man by whom the Son of Man is betrayed. It would be better for that man if he had never been born.”

25 13 Then Judas, his betrayer, said in reply, “Surely it is not I, Rabbi?” He answered, “You have said so.”

26 14 15 While they were eating, Jesus took bread, said the blessing, broke it, and giving it to his disciples said, “Take and eat; this is my body.”

27 Then he took a cup, gave thanks, 16 and gave it to them, saying, “Drink from it, all of you,

28 for this is my blood of the covenant, which will be shed on behalf of many for the forgiveness of sins.

29 17 I tell you, from now on I shall not drink this fruit of the vine until the day when I drink it with you new in the kingdom of my Father.”

30 18 Then, after singing a hymn, they went out to the Mount of Olives.

31 Then Jesus said to them, “This night all of you will have your faith in me shaken, 19 for it is written: ‘I will strike the shepherd, and the sheep of the flock will be dispersed’;

32 but after I have been raised up, I shall go before you to Galilee.”

33 Peter said to him in reply, “Though all may have their faith in you shaken, mine will never be.”

34 20 Jesus said to him, “Amen, I say to you, this very night before the cock crows, you will deny me three times.”

35 Peter said to him, “Even though I should have to die with you, I will not deny you.” And all the disciples spoke likewise.

36 21 Then Jesus came with them to a place called Gethsemane, 22 and he said to his disciples, “Sit here while I go over there and pray.”

37 He took along Peter and the two sons of Zebedee, 23 and began to feel sorrow and distress.

38 Then he said to them, “My soul is sorrowful even to death. 24 Remain here and keep watch with me.”

39 He advanced a little and fell prostrate in prayer, saying, “My Father, 25 if it is possible, let this cup pass from me; yet, not as I will, but as you will.”

40 When he returned to his disciples he found them asleep. He said to Peter, “So you could not keep watch with me for one hour?

41 Watch and pray that you may not undergo the test. 26 The spirit is willing, but the flesh is weak.”

42 27 Withdrawing a second time, he prayed again, “My Father, if it is not possible that this cup pass without my drinking it, your will be done!”

43 Then he returned once more and found them asleep, for they could not keep their eyes open.

44 He left them and withdrew again and prayed a third time, saying the same thing again.

45 Then he returned to his disciples and said to them, “Are you still sleeping and taking your rest? Behold, the hour is at hand when the Son of Man is to be handed over to sinners.

46 Get up, let us go. Look, my betrayer is at hand.”

47 While he was still speaking, Judas, one of the Twelve, arrived, accompanied by a large crowd, with swords and clubs, who had come from the chief priests and the elders of the people.

48 His betrayer had arranged a sign with them, saying, “The man I shall kiss is the one; arrest him.”

49 Immediately he went over to Jesus and said, “Hail, Rabbi!” 28 and he kissed him.

50 Jesus answered him, “Friend, do what you have come for.” Then stepping forward they laid hands on Jesus and arrested him.

51 And behold, one of those who accompanied Jesus put his hand to his sword, drew it, and struck the high priest’s servant, cutting off his ear.

52 Then Jesus said to him, “Put your sword back into its sheath, for all who take the sword will perish by the sword.

53 Do you think that I cannot call upon my Father and he will not provide me at this moment with more than twelve legions of angels?

54 But then how would the scriptures be fulfilled which say that it must come to pass in this way?”

55 29 At that hour Jesus said to the crowds, “Have you come out as against a robber, with swords and clubs to seize me? Day after day I sat teaching in the temple area, yet you did not arrest me.

56 But all this has come to pass that the writings of the prophets may be fulfilled.” Then all the disciples left him and fled.

57 30 Those who had arrested Jesus led him away to Caiaphas 31 the high priest, where the scribes and the elders were assembled.

58 Peter was following him at a distance as far as the high priest’s courtyard, and going inside he sat down with the servants to see the outcome.

59 The chief priests and the entire Sanhedrin 32 kept trying to obtain false testimony against Jesus in order to put him to death,

60 but they found none, though many false witnesses came forward. Finally two 33 came forward

61 who stated, “This man said, ‘I can destroy the temple of God and within three days rebuild it.'”

62 The high priest rose and addressed him, “Have you no answer? What are these men testifying against you?”

63 But Jesus was silent. 34 Then the high priest said to him, “I order you to tell us under oath before the living God whether you are the Messiah, the Son of God.”

64 Jesus said to him in reply, “You have said so. 35 But I tell you: From now on you will see ‘the Son of Man seated at the right hand of the Power’ and ‘coming on the clouds of heaven.'”

65 Then the high priest tore his robes and said, “He has blasphemed! 36 What further need have we of witnesses? You have now heard the blasphemy;

66 what is your opinion?” They said in reply, “He deserves to die!”

67 37 Then they spat in his face and struck him, while some slapped him,

68 saying, “Prophesy for us, Messiah: who is it that struck you?”

69

Now Peter was sitting outside in the courtyard. One of the maids came over to him and said, “You too were with Jesus the Galilean.”

70 38 But he denied it in front of everyone, saying, “I do not know what you are talking about!”

71 As he went out to the gate, another girl saw him and said to those who were there, “This man was with Jesus the Nazorean.”

72 Again he denied it with an oath, “I do not know the man!”

73 39 A little later the bystanders came over and said to Peter, “Surely you too are one of them; even your speech gives you away.”

74 At that he began to curse and to swear, “I do not know the man.” And immediately a cock crowed.

75 Then Peter remembered the word that Jesus had spoken: “Before the cock crows you will deny me three times.” He went out and began to weep bitterly.

 

 



1 [1- 28:20] The five books with alternating narrative and discourse ( Matthew 3:1- 25:46) that give this gospel its distinctive structure lead up to the climactic events that are the center of Christian belief and the origin of the Christian church, the passion and resurrection of Jesus. In his passion narrative ( Matthew 26:26-27) Matthew follows his Marcan source closely but with omissions (e.g.,  Mark 14:51-52) and additions (e.g.,  Matthew 27:3-10,  19). Some of the additions indicate that he utilized traditions that he had received from elsewhere; others are due to his own theological insight (e.g.,  Matthew 26:28 “. . . for the forgiveness of sins”;  Matthew 27:52). In his editing Matthew also altered Mark in some minor details. But there is no need to suppose that he knew any passion narrative other than Mark’s.
2 [1-2] When Jesus finished all these words: see the note on  Matthew 7:28-29. “You know . . . crucified”: Matthew turns Mark’s statement of the time ( Mark 14:1) into Jesus’ final prediction of his passion. Passover: see the note on  Mark 14:1.
3 [3] Caiaphas was high priest from A.D. 18 to 36.
4 [5] Not during the festival: the plan to delay Jesus’ arrest and execution until after the festival was not carried out, for according to the synoptics he was arrested on the night of Nisan 14 and put to death the following day. No reason is given why the plan was changed.
5 [6-13] See the notes on  Mark 14:3-9 and  John 12:1-8.
6 [12] To prepare me for burial: cf  Mark 14:8. In accordance with the interpretation of this act as Jesus’ burial anointing, Matthew, more consistent than Mark, changes the purpose of the visit of the women to Jesus’ tomb; they do not go to anoint him ( Mark 16:1) but “to see the tomb” ( Matthew 28:1).
7 [14] Iscariot: see the note on  Luke 6:16.
8 [15] The motive of avarice is introduced by Judas’s question about the price for betrayal, which is absent in the Marcan source ( Mark 14:10-11). Hand him over: the same Greek verb is used to express the saving purpose of God by which Jesus is handed over to death (cf  Matthew 17:22;  20:18;  26:2) and the human malice that hands him over. Thirty pieces of silver: the price of the betrayal is found only in Matthew. It is derived from  Zechariah 11:12 where it is the wages paid to the rejected shepherd, a cheap price ( Zechariah 11:13). That amount is also the compensation paid to one whose slave has been gored by an ox ( Exodus 21:32).
9 [17] The first day of the Feast of Unleavened Bread: see the note on  Mark 14:1. Matthew omits Mark’s “when they sacrificed the Passover lamb.”
10 [18] By omitting much of  Mark 14:13-15, adding My appointed time draws near, and turning the question into a statement, in your house I shall celebrate the Passover, Matthew has given this passage a solemnity and majesty greater than that of his source.
11 [21] Given Matthew’s interest in the fulfillment of the Old Testament, it is curious that he omits the Marcan designation of Jesus’ betrayer as “one who is eating with me” ( Mark 14:18), since that is probably an allusion to Ps 41, 10. However, the shocking fact that the betrayer is one who shares table fellowship with Jesus is emphasized in  Matthew 26:23.
12 [24] It would be better . . . born: the enormity of the deed is such that it would be better not to exist than to do it.
13 [25] Peculiar to Matthew. You have said so: cf  Matthew 26:64;  27:11. This is a half-affirmative. Emphasis is laid on the pronoun and the answer implies that the statement would not have been made if the question had not been asked.
14 [26] See the note on  Mark 14:22-24. The Marcan-Matthean is one of the two major New Testament traditions of the words of Jesus when instituting the Eucharist. The other (and earlier) is the Pauline-Lucan ( 1 Cor 11:23-25;  Luke 22:19-20). Each shows the influence of Christian liturgical usage, but the Marcan-Matthean is more developed in that regard than the Pauline-Lucan. The words over the bread and cup succeed each other without the intervening meal mentioned in  1 Cor 11:25;  Luke 22:20; and there is parallelism between the consecratory words (this is my body . . . this is my blood). Matthew follows Mark closely but with some changes.
15 [26] See the note on  Matthew 14:19. Said the blessing: a prayer blessing God. Take and eat: literally, Take, eat. Eat is an addition to Mark’s “take it” (literally, “take”;  Mark 14:22). This is my body: the bread is identified with Jesus himself.  Matthew 26:26-29
16 [27-28] Gave thanks: see the note on  Matthew 15:36. Gave it to them . . . all of you: cf  Mark 14:23-24. In the Marcan sequence the disciples drink and then Jesus says the interpretative words. Matthew has changed this into a command to drink followed by those words. My blood: see  Lev 17:11 for the concept that the blood is “the seat of life” and that when placed on the altar it “makes atonement.” Which will be shed: the present participle, “being shed” or “going to be shed,” is future in relation to the Last Supper. On behalf of: Greek peri; see the note on  Mark 14:24. Many: see the note on  Matthew 20:28. For the forgiveness of sins: a Matthean addition. The same phrase occurs in  Mark 1:4 in connection with John’s baptism but Matthew avoids it there ( Matthew 3:11). He places it here probably because he wishes to emphasize that it is the sacrificial death of Jesus that brings forgiveness of sins.
17 [29] Although his death will interrupt the table fellowship he has had with the disciples, Jesus confidently predicts his vindication by God and a new table fellowship with them at the banquet of the kingdom.
18 [30] See the note on  Mark 14:26.
19 [31] Will have . . . shaken: literally, “will be scandalized in me”; see the note on  Matthew 24:9-12. I will strike . . . dispersed: cf  Zechariah 13:7.
20 [34] Before the cock crows: see the note on  Matthew 14:25. The third watch of the night was called “cockcrow.” Deny me: see the note on  Matthew 16:24.
21 [36-56] Cf  Mark 14:32-52. The account of Jesus in Gethsemane is divided between that of his agony ( Matthew 26:36-46) and that of his betrayal and arrest ( Matthew 26:47-56). Jesus’ sorrow and distress ( Matthew 26:37) in face of death is unrelieved by the presence of his three disciples who, though urged to watch with him ( Matthew 26:38,  41), fall asleep ( Matthew 26:40,  43). He prays that if . . . possible his death may be avoided ( Matthew 26:39) but that his Father’s will be done ( Matthew 26:39,  42,  44). Knowing then that his death must take place, he announces to his companions that the hour for his being handed over has come ( Matthew 26:45). Judas arrives with an armed band provided by the Sanhedrin and greets Jesus with a kiss, the prearranged sign for his identification ( Matthew 26:47-49). After his arrest, he rebukes a disciple who has attacked the high priest’s servant with a sword ( Matthew 26:51-54), and chides those who have come out to seize him with swords and clubs as if he were a robber ( Matthew 26:55-56). In both rebukes Jesus declares that the treatment he is how receiving is the fulfillment of the scriptures ( Matthew 26:55,  56). How should be now the subsequent flight of all the disciples is itself the fulfillment of his own prediction (cf 31). In this episode, Matthew follows Mark with a few alterations.
22 [36] Gethsemane: the Hebrew name means “oil press” and designates an olive orchard on the western slope of the Mount of Olives; see the note on  Matthew 21:1. The name appears only in Matthew and Mark. The place is called a “garden” in  John 18:1.
23 [37] Peter and the two sons of Zebedee: cf  Matthew 17:1.
24 [38] Cf  Psalm 42:5,  11. In the Septuagint ( Psalm 41:4,  11) the same Greek word for sorrowful is used as here. To death: i.e., “enough to die”; cf  Jonah 4:9.
25 [39] My Father: see the note on  Mark 14:36. Matthew omits the Aramaic ‘abba’ and adds the qualifier my. This cup: see the note on  Mark 10:38-40.
26 [41] Undergo the test: see the note on  Matthew 6:13. In that verse “the final test” translates the same Greek word as is here translated the test, and these are the only instances of the use of that word in Matthew. It is possible that the passion of Jesus is seen here as an anticipation of the great tribulation that will precede the parousia (see the notes on Matthew 24:8;  24:21) to which  Matthew 6:13 refers, and that just as Jesus prays to be delivered from death ( Matthew 26:39), so he exhorts the disciples to pray that they will not have to undergo the great test that his passion would be for them. Some scholars, however, understand not undergo (literally, “not enter”) the test as meaning not that the disciples may be spared the test but that they may not yield to the temptation of falling away from Jesus because of his passion even though they will have to endure it.
27 [42] Your will be done: cf  Matthew 6:10.
28 [49] Rabbi: see the note on  Matthew 23:6-7. Jesus is so addressed twice in Matthew ( Matthew 26:25), both times by Judas. For the significance of the closely related address “teacher” in Matthew, see the note on  Matthew 8:19.
29 [55] Day after day . . . arrest me: cf  Mark 14:49. This suggests that Jesus had taught for a relatively long period in Jerusalem, whereas  Matthew 21:1-11 puts his coming to the city for the first time only a few days before.
30 [57-68] Following  Mark 14:53-65 Matthew presents the nighttime appearance of Jesus before the Sanhedrin as a real trial. After many false witnesses bring charges against him that do not suffice for the death sentence (Matthew 14:60), two came forward who charge him with claiming to be able to destroy the temple . . . and within three days to rebuild it (Matthew 14:60-61). Jesus makes no answer even when challenged to do so by the high priest, who then orders him to declare under oath . . . whether he is the Messiah, the Son of God ( Matthew 26:62-63). Matthew changes Mark’s clear affirmative response ( Mark 14:62) to the same one as that given to Judas ( Matthew 26:25), but follows Mark almost verbatim in Jesus’ predicting that his judges will see him (the Son of Man) seated at the right hand of God and coming on the clouds of heaven ( Matthew 26:64). The high priest then charges him with blasphemy ( Matthew 26:65), a charge with which the other members of the Sanhedrin agree by declaring that he deserves to die ( Matthew 26:66). They then attack him (Matthew 26:67) and mockingly demand that he prophesy ( Matthew 26:68). This account contains elements that are contrary to the judicial procedures prescribed in the Mishnah, the Jewish code of law that dates in written form from ca. A.D. 200, e.g., trial on a feast day, a night session of the court, pronouncement of a verdict of condemnation at the same session at which testimony was received. Consequently, some scholars regard the account entirely as a creation of the early Christians without historical value. However, it is disputable whether the norms found in the Mishnah were in force at the time of Jesus. More to the point is the question whether the Matthean-Marcan night trial derives from a combination of two separate incidents, a nighttime preliminary investigation (cf  John 18:13,  19-24) and a formal trial on the following morning (cf  Luke 22:66-71).
31 [57] Caiaphas: see the note on  Matthew 26:3.
32 [59] Sanhedrin: see the note on  Luke 22:66.
33 [60-61] Two: cf  Deut 19:15. I can destroy . . . rebuild it: there are significant differences from the Marcan parallel ( Mark 14:58). Matthew omits “made with hands” and “not made with hands” and changes Mark’s “will destroy” and “will build another” to can destroy and (can) rebuild. The charge is probably based on Jesus’ prediction of the temple’s destruction; see the notes on  Matthew 23:37-39;  24:2; and  John 2:19. A similar prediction by Jeremiah was considered as deserving death; cf  Jeremiah 7:1-15;  26:1-8.
34 [63] Silent: possibly an allusion to  Isaiah 53:7. I order you . . . living God: peculiar to Matthew; cf  Mark 14:61.
35 [64] + You have said so: see the note on  Matthew 26:25. From now on . . . heaven: the Son of Man who is to be crucified (cf  Matthew 20:19) will be seen in glorious majesty (cf  Psalm 110:1) and coming on the clouds of heaven (cf  Daniel 7:13). The Power: see the note on  Mark 14:61-62.
36 [65] Blasphemed: the punishment for blasphemy was death by stoning (see  Lev 24:10-16). According to the Mishnah, to be guilty of blasphemy one had to pronounce “the Name itself,” i.e. Yahweh; cf Sanhedrin 7, 4.5. Those who judge the gospel accounts of Jesus’ trial by the later Mishnah standards point out that Jesus uses the surrogate “the Power,” and hence no Jewish court would have regarded him as guilty of blasphemy; others hold that the Mishnah’s narrow understanding of blasphemy was a later development.
37 [67-68] The physical abuse, apparently done to Jesus by the members of the Sanhedrin themselves, recalls the sufferings of the Isaian Servant of the Lord; cf  Isaiah 50:6. The mocking challenge to prophesy is probably motivated by Jesus’ prediction of his future glory ( Matthew 26:64).
38 [70] Denied it in front of everyone: see  Matthew 10:33. Peter’s repentance ( Matthew 26:75) saves him from the fearful destiny of which Jesus speaks there.
39 [73] Your speech . . . away: Matthew explicates Mark’s “you too are a Galilean” ( Mark 14:70).[:it]

Vangelo secondo Matteo 26


[1] Terminati tutti questi discorsi, Gesù disse ai suoi discepoli:
[2] “Voi sapete che fra due giorni è Pasqua e che il Figlio dell’uomo sarà consegnato per essere crocifisso”.
[3] Allora i sommi sacerdoti e gli anziani del popolo si riunirono nel palazzo del sommo sacerdote, che si chiamava Caifa,
[4] e tennero consiglio per arrestare con un inganno Gesù e farlo morire.
[5] Ma dicevano: “Non durante la festa, perché non avvengano tumulti fra il popolo”.
[6] Mentre Gesù si trovava a Betània, in casa di Simone il lebbroso,
[7] gli si avvicinò una donna con un vaso di alabastro di olio profumato molto prezioso, e glielo versò sul capo mentre stava a mensa.
[8] I discepoli vedendo ciò si sdegnarono e dissero: “Perché questo spreco?
[9] Lo si poteva vendere a caro prezzo per darlo ai poveri!”.
[10] Ma Gesù, accortosene, disse loro: “Perché infastidite questa donna? Essa ha compiuto un’azione buona verso di me.
[11] I poveri infatti li avete sempre con voi, me, invece, non sempre mi avete.
[12] Versando questo olio sul mio corpo, lo ha fatto in vista della mia sepoltura.
[13] In verità vi dico: dovunque sarà predicato questo vangelo, nel mondo intero, sarà detto anche ciò che essa ha fatto, in ricordo di lei”.
[14] Allora uno dei Dodici, chiamato Giuda Iscariota, andò dai sommi sacerdoti
[15] e disse: “Quanto mi volete dare perché io ve lo consegni?”. E quelli gli fissarono trenta monete d’argento.
[16] Da quel momento cercava l’occasione propizia per consegnarlo.
[17] Il primo giorno degli Azzimi, i discepoli si avvicinarono a Gesù e gli dissero: “Dove vuoi che ti prepariamo, per mangiare la Pasqua?”.
[18] Ed egli rispose: “Andate in città, da un tale, e ditegli: Il Maestro ti manda a dire: Il mio tempo è vicino; farò la Pasqua da te con i miei discepoli”.
[19] I discepoli fecero come aveva loro ordinato Gesù, e prepararono la Pasqua.
[20] Venuta la sera, si mise a mensa con i Dodici.
[21] Mentre mangiavano disse: “In verità io vi dico, uno di voi mi tradirà”.
[22] Ed essi, addolorati profondamente, incominciarono ciascuno a domandargli: “Sono forse io, Signore?”.
[23] Ed egli rispose: “Colui che ha intinto con me la mano nel piatto, quello mi tradirà.
[24] Il Figlio dell’uomo se ne va, come è scritto di lui, ma guai a colui dal quale il Figlio dell’uomo viene tradito; sarebbe meglio per quell’uomo se non fosse mai nato!”.
[25] Giuda, il traditore, disse: “Rabbì, sono forse io?”. Gli rispose: “Tu l’hai detto”.
[26] Ora, mentre essi mangiavano, Gesù prese il pane e, pronunziata la benedizione, lo spezzò e lo diede ai discepoli dicendo: “Prendete e mangiate; questo è il mio corpo”.
[27] Poi prese il calice e, dopo aver reso grazie, lo diede loro, dicendo: “Bevetene tutti,
[28] perché questo è il mio sangue dell’alleanza, versato per molti, in remissione dei peccati.
[29] Io vi dico che da ora non berrò più di questo frutto della vite fino al giorno in cui lo berrò nuovo con voi nel regno del Padre mio”.
[30] E dopo aver cantato l’inno, uscirono verso il monte degli Ulivi.
[31] Allora Gesù disse loro: “Voi tutti vi scandalizzerete per causa mia in questa notte. Sta scritto infatti:
Percuoterò il pastore
e saranno disperse le pecore del gregge,
[32] ma dopo la mia risurrezione, vi precederò in Galilea”.
[33] E Pietro gli disse: “Anche se tutti si scandalizzassero di te, io non mi scandalizzerò mai”.
[34] Gli disse Gesù: “In verità ti dico: questa notte stessa, prima che il gallo canti, mi rinnegherai tre volte”.
[35] E Pietro gli rispose: “Anche se dovessi morire con te, non ti rinnegherò”. Lo stesso dissero tutti gli altri discepoli.
[36] Allora Gesù andò con loro in un podere, chiamato Getsèmani, e disse ai discepoli: “Sedetevi qui, mentre io vado là a pregare”.
[37] E presi con sé Pietro e i due figli di Zebedèo, cominciò a provare tristezza e angoscia.
[38] Disse loro: “La mia anima è triste fino alla morte; restate qui e vegliate con me”.
[39] E avanzatosi un poco, si prostrò con la faccia a terra e pregava dicendo: “Padre mio, se è possibile, passi da me questo calice! Però non come voglio io, ma come vuoi tu!”.
[40] Poi tornò dai discepoli e li trovò che dormivano. E disse a Pietro: “Così non siete stati capaci di vegliare un’ora sola con me?
[41] Vegliate e pregate, per non cadere in tentazione. Lo spirito è pronto, ma la carne è debole”.
[42] E di nuovo, allontanatosi, pregava dicendo: “Padre mio, se questo calice non può passare da me senza che io lo beva, sia fatta la tua volontà”.
[43] E tornato di nuovo trovò i suoi che dormivano, perché gli occhi loro si erano appesantiti.
[44] E lasciatili, si allontanò di nuovo e pregò per la terza volta, ripetendo le stesse parole.
[45] Poi si avvicinò ai discepoli e disse loro: “Dormite ormai e riposate! Ecco, è giunta l’ora nella quale il Figlio dell’uomo sarà consegnato in mano ai peccatori.
[46] Alzatevi, andiamo; ecco, colui che mi tradisce si avvicina”.
[47] Mentre parlava ancora, ecco arrivare Giuda, uno dei Dodici, e con lui una gran folla con spade e bastoni, mandata dai sommi sacerdoti e dagli anziani del popolo.
[48] Il traditore aveva dato loro questo segnale dicendo: “Quello che bacerò, è lui; arrestatelo!”.
[49] E subito si avvicinò a Gesù e disse: “Salve, Rabbì!”. E lo baciò.
[50] E Gesù gli disse: “Amico, per questo sei qui!”. Allora si fecero avanti e misero le mani addosso a Gesù e lo arrestarono.
[51] Ed ecco, uno di quelli che erano con Gesù, messa mano alla spada, la estrasse e colpì il servo del sommo sacerdote staccandogli un orecchio.
[52] Allora Gesù gli disse: “Rimetti la spada nel fodero, perché tutti quelli che mettono mano alla spada periranno di spada.
[53] Pensi forse che io non possa pregare il Padre mio, che mi darebbe subito più di dodici legioni di angeli?
[54] Ma come allora si adempirebbero le Scritture, secondo le quali così deve avvenire?”.
[55] In quello stesso momento Gesù disse alla folla: “Siete usciti come contro un brigante, con spade e bastoni, per catturarmi. Ogni giorno stavo seduto nel tempio ad insegnare, e non mi avete arrestato.
[56] Ma tutto questo è avvenuto perché si adempissero le Scritture dei profeti”. Allora tutti i discepoli, abbandonatolo, fuggirono.
[57] Or quelli che avevano arrestato Gesù, lo condussero dal sommo sacerdote Caifa, presso il quale già si erano riuniti gli scribi e gli anziani.
[58] Pietro intanto lo aveva seguito da lontano fino al palazzo del sommo sacerdote; ed entrato anche lui, si pose a sedere tra i servi, per vedere la conclusione.
[59] I sommi sacerdoti e tutto il sinedrio cercavano qualche falsa testimonianza contro Gesù, per condannarlo a morte;
[60] ma non riuscirono a trovarne alcuna, pur essendosi fatti avanti molti falsi testimoni.
[61] Finalmente se ne presentarono due, che affermarono: “Costui ha dichiarato: Posso distruggere il tempio di Dio e ricostruirlo in tre giorni”.
[62] Alzatosi il sommo sacerdote gli disse: “Non rispondi nulla? Che cosa testimoniano costoro contro di te?”.
[63] Ma Gesù taceva. Allora il sommo sacerdote gli disse: “Ti scongiuro, per il Dio vivente, perché ci dica se tu sei il Cristo, il Figlio di Dio”.
[64] “Tu l’hai detto, gli rispose Gesù, anzi io vi dico:
d’ora innanzi vedrete il Figlio dell’uomo
seduto alla destra di Dio,
e venire sulle nubi del cielo”.
[65] Allora il sommo sacerdote si stracciò le vesti dicendo: “Ha bestemmiato! Perché abbiamo ancora bisogno di testimoni? Ecco, ora avete udito la bestemmia;
[66] che ve ne pare?”. E quelli risposero: “È reo di morte!”.
[67] Allora gli sputarono in faccia e lo schiaffeggiarono; altri lo bastonavano,
[68] dicendo: “Indovina, Cristo! Chi è che ti ha percosso?”.
[69] Pietro intanto se ne stava seduto fuori, nel cortile. Una serva gli si avvicinò e disse: “Anche tu eri con Gesù, il Galileo!”.
[70] Ed egli negò davanti a tutti: “Non capisco che cosa tu voglia dire”.
[71] Mentre usciva verso l’atrio, lo vide un’altra serva e disse ai presenti: “Costui era con Gesù, il Nazareno”.
[72] Ma egli negò di nuovo giurando: “Non conosco quell’uomo”.
[73] Dopo un poco, i presenti gli si accostarono e dissero a Pietro: “Certo anche tu sei di quelli; la tua parlata ti tradisce!”.
[74] Allora egli cominciò a imprecare e a giurare: “Non conosco quell’uomo!”. E subito un gallo cantò.
[75] E Pietro si ricordò delle parole dette da Gesù: “Prima che il gallo canti, mi rinnegherai tre volte”. E uscito all’aperto, pianse amaramente.[:zh]

耶穌受難史
第二十六章
公議會的陰謀


 
26:1
耶穌講完了這一切話,便對他的門徒說:
26:2
「你們知道:兩天以後就是逾越節,人子要被解送,被釘在十字架上。」
26:3
那時,司祭長和民間長老,都聚集在名叫蓋法的大司祭的庭院內,
26:4
共同議決要用詭計捉拿耶穌,加以殺害。
26:5
但是他們說:「不可在慶節期內,免得民間發生暴動。」
伯達尼晚宴
26:6
耶穌正在伯達尼癩病人西滿家裡時,
26:7
有一個女人拿著一玉瓶貴重的香液來到耶穌跟前,倒在正坐席的耶穌的頭上。
26:8
門徒們見了就不滿意說:「為什麼這樣浪費?
26:9
這香液原可賣得許多錢,施捨給窮人。」
26:10
耶穌知道了,就對他們說:「你們為什麼叫這個女人難受?她在我身上原是作了一件善事。
26:11
你們常有窮人同你們在一起,至於我,你們卻不常有。
26:12
她把這香液倒在我身上,原是為安葬我而作的。
26:13
我實在告訴你們:將來在全世界,這福音無論傳到那裡,必要述說她所作的事,來紀念
她。」
猶達斯通敵賣主
26:14
隨後,那十二人中之一,名叫猶達斯依斯加略的,去見司祭長,
26:15
說:「我把他交給你們,你們願意給我什麼?」他們約定給他三十塊銀錢。
26:16
從此他便尋找機會,要把耶穌交出。
最後晚餐
26:17
無酵節的第一天,門徒前來對耶穌說:「你願意我們在那裡,給你預備吃逾越節晚餐?」
26:18
耶穌說:「你們進城去見某人,對他說:師傅說:我的時候近了,我要與我的門徒在你那裡
舉行逾越節。」
26:19
門徒就照耶穌吩咐他們的作了,預備了逾越節晚餐。
26:20
到了晚上,耶穌與十二門徒坐席。
26:21
他們正吃晚餐的時候,耶穌說:「我實在告訴你們:你們中有一個人要出賣我。」
26:22
他們非常憂悶,開始各自對他說:「主,難道是我嗎?」
26:23
耶穌回答說:「那同我一起把手蘸在盤子裡的人,要出賣我。
26:24
人子固然要按照指著他所記載的而去,但是出賣人子的那人卻是有禍的!那人若沒有生,為
他更好。」
26:25
那要出賣他的猶達斯也開口問耶穌說:「辣彼,難道是我嗎?」耶穌對他說:「你說的
是。」
建立聖體聖事
26:26
他們正吃晚餐的時候,耶穌拿起餅來,祝福了,擘開遞給門徒說:「你們拿去吃罷!這是我
的身體。」
26:27
然後,又拿起杯來,祝謝了,遞給他們說:「你們都由其中喝罷!
26:28
因為這是我的血,新約的血,為大眾傾流,以赦免罪過。
26:29
我告訴你們:從今以後,我不再喝這葡萄汁了,直到在我父的國裡那一天,與你們同喝新
酒。」
預言門徒逃散和伯多祿背主
26:30
他們唱了聖詠,就出來往橄欖山去。
26:31
那時,耶穌對他們說:「今夜你們都要為我的緣故跌倒,因為經上記載:『我要打擊牧人,
羊群就要四散。』
26:32
但是,我復活後,要在你們以先到加里肋亞去。」
26:33
伯多祿卻回答他說:「即便眾人都為你的緣故跌倒,我決不會跌倒。」
26:34
耶穌對他說:「我實在告訴你:今夜雞叫以前,你要三次不認我。」
26:35
伯多祿對他說:「即便我該同你一起死,我也決不會不認你。」眾門徒也都這樣說了。
山園祈禱
26:36
隨後,耶穌同他們來到一個名叫革責瑪尼的莊園裡,便對門徒說:「你們坐在這裡,等我到
那邊去祈禱。」
26:37
遂帶了伯多祿和載伯德的兩個兒子同去,開始憂悶恐怖起來,
26:38
對他們說:「我的心靈憂悶得要死,你們留在這裡同我一起醒寤罷!」
26:39
他稍微前行,就俯首至地祈禱說:「我父!若是可能,就讓這杯離開我罷!但不要照我,而
要照你所願意的。」
26:40
他來到門徒那裡,見他們睡著了,便對伯多祿說:「你們竟不能同我醒寤一個時辰嗎?
26:41
醒寤祈禱罷!免陷於誘惑;心神固然切願,但肉體卻軟弱。」
26:42
他第二次再去祈禱說:「我父!如果這杯不能離去,非要我喝不可,就成就你的意願罷!」
26:43
他又回來,見他們仍然睡著,因為他們的眼睛很是沈重。
26:44
他再離開他們,第三次去祈禱,又說了同樣的話。
26:45
然後回到門徒那裡,對他們說:「你們睡下去罷!休息罷!看,時候到了,人子就要被交於
罪人手裡。
26:46
起來,我們去罷!看,那出賣我的已來近了。」
耶穌被捕宗徒逃散
26:47
他還在說話的時候,看!那十二人中之一的猶達斯來了;同他一起的,還有許多帶著刀劍棍
棒的群眾,是由司祭長和民間的長老派來的。
26:48
那出賣耶穌的給了他們一個暗號說:「我口親誰,誰就是,你們拿住他。」
26:49
猶達斯一來到耶穌跟前,就說:「辣彼,你好!」就口親了他。
26:50
耶穌卻對他說:「朋友,你來做的事就做罷!」於是他們上前,向耶穌下手,拿住了他。
26:51
有同耶穌在一起的一個人,伸手拔出自己的劍,砍了大司祭的僕人一劍,削去了他的一個耳
朵。
26:52
耶穌遂對他說:「把你的劍放回原處,因為凡持劍的,必死在劍下。
26:53
你想我不能要求我父,即刻給我調動十二軍以上的天使嗎?
26:54
若這樣,怎能應驗經上所載應如此成就的事呢?」
26:55
在那時,耶穌對群眾說:「你們帶著刀劍棍棒出來拿我,如同對付強盜。我天天坐在聖殿內
施教,你們沒有拿我。」
26:56
這一切都發生了,是為應驗先知所記載的。於是門徒都撇下他逃跑了。
蓋法初審耶穌
26:57
那些拿住耶穌的人,將耶穌帶到大司祭蓋法前;經師和長老已聚集在那裡。
26:58
伯多祿遠遠跟著耶穌,直到大司祭的庭院,他也進到裡面,坐在差役中觀看結局。
26:59
司祭長和全公議會尋找相反耶穌的假證據,要把他處死。
26:60
雖然有許多假見證出庭,但沒有找出什麼。最後有兩個人上前來,
26:61
說:「這人曾經說過:我能拆毀天主的聖殿,在三天內我能把它重建起來。」
26:62
大司祭就站起來,對他說:「這些人作證反對你的事,你什麼也不回答嗎?」
26:63
耶穌卻不出聲。於是大司祭對他說:「我因生活的天主,起誓命你告訴我們:你是不是默西
亞,天主之子?」
26:64
耶穌對他說:「你說的是。並且,我告訴你們:從此你們將要看見人子坐在大能者的右邊,
乘著天上的雲彩降來。」
26:65
大司祭遂撕裂自己的衣服說:「他說了褻瀆的話。何必還需要見證呢?你們剛纔聽到了這褻
瀆的話,
26:66
你們以為該怎樣?」他們回答說:「他該死。」
26:67
眾人遂即向他臉上吐唾沫,用拳頭打他;另有一些人也用巴掌打他,
26:68
說:「默西亞,你猜猜是誰打你?」
伯多祿三次背主
26:69
伯多祿在外面庭院裡坐著,有一個使女來到他跟前說:「你也是同那加里肋亞人耶穌一起
的。」
26:70
他當著眾人否認說:「我不知道你說的是什麼。」
26:71
他出去到了門廊,另有一個使女看見他,就對那裡的人說:「這人是同那納匝肋人耶穌一起
的。」
26:72
他又發誓否認說:「我不認識這個人。」
26:73
過了一會,站在那裡的人前來對伯多祿說:「的確,你也是他們中的一個,因為你的口音把
你露出來了」
26:74
伯多祿就開始詛咒發誓說:「我不認識這個人。」立時雞就叫了。
26:75
伯多祿便想起耶穌所說的話來:「雞叫以前,你要三次不認我。」他一到了外面,就傷心痛
哭起來[:ro]

Capítulo 26



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1 Cuando Jesús terminó de decir todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

2 «Ya saben que dentro de dos días se celebrará la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado».

3 Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás,

4 y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con astucia y darle muerte.

5 Pero decían: «No lo hagamos durante la fiesta, para que no se produzca un tumulto en el pueblo».

6 Cuando Jesús se encontraba en Betania, en casa de Simón el leproso,

7 se acercó una mujer con un frasco de alabastro, que contenía un perfume valioso, y lo derramó sobre su cabeza, mientras él estaba comiendo.

8 Al ver esto, sus discípulos, indignados, dijeron: «¿Para qué este derroche?

9 Se hubiera podido vender el perfume a buen precio para repartir el dinero entre los pobres».

10 Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿Por qué molestan a esta mujer? Ha hecho una buena obra conmigo.

11 A los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre.

12 Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella preparó mi sepultura.

13 Les aseguro que allí donde se proclame esta Buena Noticia, en todo el mundo, se contará también en su memoria lo que ella hizo».

14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes

15 y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?». Y resolvieron darle treinta monedas de plata.

16 Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.

17 El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: «¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?».

18 El respondió: «Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: «El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos».

19 Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

20 Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce

21 y, mientras comían, Jesús les dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará».

22 Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: «¿Seré yo, Señor?».

23 El respondió: «El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.

24 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!».

25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: «¿Seré yo, Maestro?». «Tú lo has dicho», le respondió Jesús.

26 Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman, esto es mi Cuerpo».

27 Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: «Beban todos de ella,

28 porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados.

29 Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre».

30 Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monto de los Olivos.

31 Entonces Jesús les dijo: «Esta misma noche, ustedes se van a escandalizar a causa de mí. Porque dice la Escritura: Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño.

32 Pero después que yo resucite, iré antes que ustedes a Galilea».

33 Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás».

34 Jesús le respondió: «Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces».

35 Pedro le dijo: «Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré». Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

36 Cuando Jesús llegó con sus discípulos a una propiedad llamada Getsemaní, les dijo: «Quédense aquí, mientras yo voy allí a orar».

37 Y llevando con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.

38 Entonces les dijo: «Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo».

39 Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».

40 Después volvió junto a sus discípulos y los encontró durmiendo. Jesús dijo a Pedro: «¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?

41 Estén prevenidos y oren para no caer en tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil».

42 Se alejó por segunda vez y suplicó: «Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad».

43 Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño.

44 Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.

45 Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: «Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

46 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar».

47 Jesús estaba hablando todavía, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de una multitud con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo.

48 El traidor les había dado la señal: «Es aquel a quien voy a besar. Deténganlo».

49 Inmediatamente se acercó a Jesús, diciéndole: «Salud, Maestro», y lo besó.

50 Jesús le dijo: «Amigo, ¡cumple tu cometido!». Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron.

51 Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja.

52 Jesús le dijo: «Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere.

53 ¿O piensas que no puedo recurrir a mi Padre? El pondría inmediatamente a mi disposición más de doce legiones de ángeles.

54 Pero entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, según las cuales debe suceder así?».

55 Y en ese momento dijo Jesús a la multitud: «¿Soy acaso un ladrón, para que salgan a arrestarme con espadas y palos? Todos los días me sentaba a enseñar en el Templo, y ustedes no me detuvieron».

56 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

57 Los que habían arrestado a Jesús lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos.

58 Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; entró y se sentó con los servidores, para ver cómo terminaba todo.

59 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para poder condenarlo a muerte;

60 pero no lo encontraron, a pesar de haberse presentado numerosos testigos falsos. Finalmente, se presentaron dos

61 que declararon: «Este hombre dijo: “Yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en tres días”».

62 El Sumo Sacerdote, poniéndose de pie, dijo a Jesús: «¿No respondes nada? ¿Qué es lo que estos declaran contra ti?».

63 Pero Jesús callaba. El Sumo Sacerdote insistió: «Te conjuro por el Dios vivo a que me digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios».

64 Jesús le respondió: «Tú lo has dicho. Además, les aseguro que de ahora en adelante verán al hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir sobre las nubes del cielo».

65 Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes acaban de oír la blasfemia.

66 ¿Qué les parece?». Ellos respondieron: «Merece la muerte».

67 Luego lo escupieron en la cara y lo abofetearon. Otros lo golpeaban,

68 diciéndole: «Tú, que eres el Mesías, profetiza, dinos quién te golpeó».

69 Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: «Tú también estabas con Jesús, el Galileo».

70 Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé lo que quieres decir».

71 Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban allí: «Este es uno de los que acompañaban a Jesús, el Nazareno».

72 Y nuevamente Pedro negó con juramento: «Yo no conozco a ese hombre».

73 Un poco más tarde, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: «Seguro que tú también eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona».

74 Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre. En seguida cantó el gallo,

75 y Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo, lloró amargamente.

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