
Saint-Maurice
Saint-Maurice es una encantadora comuna suiza del cantón de Valais, situada en el distrito del mismo nombre. Habitada desde la antigüedad, durante la época romana se la conocía como Agaune (Acaunum) y debe su nombre a Mauricio, líder de la legendaria Legión Tebana, un hombre negro de Egipto.
El principal atractivo de la ciudad es la Abadía de Saint-Maurice d’Agaune, fundada en el año 515 sobre la tumba de los mártires de la Legión Tebana. Este monasterio es el más antiguo de Occidente que ha funcionado de manera continua, convirtiéndose en un lugar de referencia espiritual y cultural a lo largo de los siglos. Saint-Maurice también tuvo importancia estratégica: contaba con el castillo de Saint-Maurice, una caseta de peaje y una torre redonda en la roca cercana para guiar a los peregrinos que atravesaban el desfiladero.
A lo largo de su historia, la ciudad ha vivido momentos importantes. Fue capital de la Borgoña transjurana en el siglo X, sufrió la epidemia de peste de 1349 y un gran incendio en 1693 que comenzó en la abadía. Desde el siglo XVII, la ciudad acoge a los frailes capuchinos, que llegaron para fortalecer la presencia católica en la región y que todavía mantienen su convento activo.
Saint-Maurice también destaca por su papel en la historia política del Valais. Fue la primera ciudad del cantón en plantar un árbol de la libertad en 1798, proclamando su independencia, y entre 1810 y 1814 fue capital de un distrito en el departamento de Simplon.
Hoy, Saint-Maurice es una parada importante de la Vía Francígena, la ruta de peregrinación que conduce a Roma. Ya en 990, Sigerico mencionaba la ciudad en su itinerario, y aparece también en el Leiðarvísir de Nikulas de Munkathvera, escrito alrededor de 1154. Además de su valor espiritual, la ciudad ofrece varios lugares de interés: el castillo de Saint-Maurice, el puente medieval sobre el Ródano, la capilla de Notre-Dame du Scex, la fortificación de Cindey y Scex, y la Médiathèque Valais St-Maurice, un centro de documentación y lectura para todas las edades. Cada año, el Mercado Monástico de Saint-Maurice reúne a congregaciones religiosas europeas en la festividad de San Mauricio, aportando un ambiente único a la ciudad.
Con su historia fascinante, su riqueza cultural y su entorno natural, Saint-Maurice es una parada imprescindible para los peregrinos de la Vía Francígena, ofreciendo descanso, contemplación y un viaje a través de siglos de historia europea.








![]()
![]()

You must be logged in to post a comment.