
Mulhouse
Al cruzar la frontera de Alemania con Francia en la ruta del Camino de Santiago desde Moscú, el peregrino llega a Mulhouse, ciudad alsaciana del Gran Este y la segunda más importante de la región después de Estrasburgo. Situada entre los ríos Doller y Ill, Mulhouse destaca por su historia industrial, su arquitectura singular y su casco antiguo lleno de encanto, marcado por casas con fachadas decoradas y frescos que reflejan su relación histórica con las ciudades suizas.
El corazón de la ciudad se encuentra en la Plaza de la Reunión, donde se levantan edificios emblemáticos como el Temple Saint-Étienne y el antiguo Hôtel de Ville, hoy museo histórico. El Temple Saint-Étienne, con su torre de 97 metros, es el monumento protestante más alto de Francia y conserva stalles de 1637 y el gran órgano de la manufactura Walcker. El Hôtel de Ville, reconstruido en el siglo XVI sobre el edificio original, impresiona por sus decoraciones en trampantojo que muestran símbolos del buen gobierno, la justicia y las armoirías de los cantones suizos aliados de Mulhouse. En su fachada se encuentra el Klapperstein, la famosa “piedra de los charlatanes”, usada en la Edad Media para castigar simbólicamente a los difamadores.
La ciudad conserva también la Maison Mieg, una residencia burguesa del siglo XVI con una característica torre y decoraciones en trampantojo, y la Pharmacie au Lys, cuya historia como apoteca se remonta a 1649, con techos decorados con pinturas del siglo XVII. La Synagogue de Mulhouse, neoclásica y restaurada tras los daños de la Segunda Guerra Mundial, completa el recorrido de templos y lugares de culto que reflejan la diversidad histórica y cultural de la ciudad.
Mulhouse mantiene vestigios de sus antiguas fortificaciones, como el Bollwerk, la Tour Nessel y la Tour du Diable. El Bollwerk, torre conocida como bastión, conserva partes de murallas y ha sido restaurado con frescos que recuerdan su historia; la Tour Nessel y la Tour du Diable formaban parte del antiguo castillo episcopal de Estrasburgo y servían de defensa y salida de la ciudad. La Cour des Chaînes, construida hacia 1594 y ampliada en los siglos XVII y XVIII, completa los monumentos históricos inscritos al patrimonio.
Mulhouse combina historia, arquitectura y vestigios de su pasado industrial, ofreciendo al peregrino un recorrido enriquecedor antes de continuar su viaje hacia el oeste. Sus calles, plazas y edificios históricos invitan a detenerse, contemplar y sumergirse en la cultura alsaciana, convirtiendo esta ciudad en una parada imprescindible en el Camino de Santiago desde Moscú.
















![]()
CAMINO DE SANTIAGO DESDE MOSCÚ
![]()

You must be logged in to post a comment.