
Luarca
Luarca es la capital del concejo de Valdés y una de las localidades más antiguas de Asturias, situada en la desembocadura del río Negro. Su villa concentra gran parte de la población y la actividad económica del concejo, combinando su carácter marinero con tradición, historia y cultura, lo que la convierte en una parada obligatoria para quienes recorren el Camino del Norte.
El templo más importante que ver en Luarca es la iglesia de Santa Eulalia, construida a finales del siglo XIX sobre el lugar donde antes existía una iglesia medieval. En su interior destacan cinco retablos, entre ellos el retablo mayor de Santa Eulalia de Mérida, de finales del siglo XVIII, un auténtico tesoro del arte religioso de la villa.
Frente a la iglesia se encuentra el puerto de Luarca, considerado uno de los más bonitos de Asturias. Las casitas blancas que lo rodean contrastan con los barcos de pescadores pintados de vivos colores, creando una estampa marinera que refleja perfectamente el carácter de la localidad.
Otros lugares que merece la pena visitar son la Capilla de Atalaya, el faro de Luarca, el cementerio de la Atalaya y el palacio del marqués de Ferrera, también conocido como palacio de la Moral o de los Navia Arango.
La Capilla de Atalaya data, según se cree, del siglo XIII. Está situada en lo alto de la colina de La Atalaya y destaca por su puerta de arco carpanel y su lado izquierdo semicircular que envuelve la torre. Justo junto a ella se encuentra el faro de Luarca, construido en el siglo XIX y todavía en funcionamiento, que guía a los barcos frente a la costa asturiana y se ha convertido en uno de los símbolos de la villa.
Bajando del faro, encontramos el cementerio de la Atalaya, uno de los rincones más curiosos de Luarca. Construido a principios del siglo XIX sobre el promontorio de La Atalaya, alberga varios panteones modernistas y ofrece unas vistas espectaculares de la villa y el mar. Entre sus enterrados está Severo Ochoa, premio Nobel de Medicina en 1959, nacido en Luarca en 1905. A lo largo del pueblo se pueden visitar su casa natal, la casa familiar, esculturas y otros lugares que marcaron su vida y la de su esposa Carmen Cobián.
El palacio del marqués de Ferrera, o palacio de la Moral, es un conjunto de los siglos XVI y XVIII, formado por dos cuerpos en forma de ele unidos por un arco bayón y varios pasajes, además de contar con una capilla. Hoy alberga la Biblioteca y Casa de Cultura, y es un referente de la vida cultural de Luarca.
Luarca es conocida como la ciudad de los siete puentes, y el más especial y emblemático es el Puente del Beso, en el barrio del Cambaral. Se sitúa casi enfrente de la cafetería del mismo nombre y cruza el río Negro, convirtiéndose en un lugar romántico y muy fotografiado.
Además, la villa es la cuna de ALSA, la famosa empresa de autobuses, cuyo nombre proviene del acrónimo Automóviles de Luarca, S.A. Hoy ALSA cuenta con más de 6.000 autobuses y emplea a más de 17.000 personas, llevando con orgullo el nombre de Luarca por toda España y otros países.
Con su mezcla de tradición pesquera y agrícola, patrimonio histórico, cultura y actividad empresarial, Luarca es un lugar que no puedes dejar de visitar si recorres el Camino del Norte o simplemente quieres descubrir la auténtica esencia del litoral asturiano.












![]()
![]()

Leave a Reply