
Valmiera
Después de atravesar la ciudad fronteriza formada por Valga y Valka, el Camino continúa hacia el sur por los paisajes de Letonia hasta llegar a Valmiera. Esta ciudad es hoy uno de los principales centros administrativos, culturales y económicos de la región histórica de Vidzeme, conocida antiguamente como Livonia.
Valmiera y sus alrededores forman una de las zonas habitadas más antiguas del país. Las investigaciones arqueológicas han encontrado rastros de presencia humana que se remontan a unos 9.000 años. Antes del siglo XII, el territorio pertenecía al distrito de Tavala y estaba poblado por pueblos bálticos como los latgalos y los livonios. Más tarde, en el siglo XIII, el territorio fue dividido entre el arzobispado de Riga y la Orden de Livonia.
La ciudad aparece mencionada por primera vez en una crónica en 1323, aunque su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIII. En aquella época, los caballeros livonios construyeron un castillo y una iglesia católica a orillas del río Gauja. La fortaleza se encontraba en una importante ruta comercial que conectaba Europa occidental con ciudades rusas como Pskov y Veliky Novgorod. Gracias a esta posición estratégica, comenzó a crecer una pequeña población de comerciantes y artesanos alrededor del castillo.
La antigua ciudad estaba protegida por una muralla con dos puertas principales —la puerta de Riga y la de Tartu— además de varios bastiones. Los ríos cercanos también servían como defensa natural. Aunque gran parte del centro histórico fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial en 1944, todavía se conservan algunos edificios y lugares históricos que permiten imaginar el pasado medieval de la ciudad.
Uno de los lugares más importantes es el Castillo de Valmiera, fundado por la Orden de Livonia en el siglo XIII. Hoy solo se conservan sus ruinas, ya que fue destruido en 1702 durante la Gran Guerra del Norte. Con el tiempo, los habitantes de la ciudad utilizaron las piedras del castillo para construir sus propias casas, lo que aceleró el deterioro de las ruinas.
Otro de los monumentos más destacados es la Iglesia de San Simón de Valmiera, uno de los templos más antiguos de Letonia. Construida originalmente en el siglo XIII dentro del recinto amurallado, la iglesia presenta un estilo gótico. Tras los daños sufridos en el siglo XVIII fue reconstruida y se añadió una torre barroca coronada por un chapitel. En su interior se conserva un órgano del siglo XIX.
Otro templo que llama la atención es la Iglesia Ortodoxa de San Sergio de Radonezh, construida a finales del siglo XIX. Este edificio de ladrillo, con elementos del estilo neogótico, refleja la diversidad religiosa y cultural que ha caracterizado históricamente a Valmiera.
Entre los edificios históricos de la ciudad también destaca una antigua casa de madera construida en el siglo XVIII sobre los cimientos de las antiguas murallas del castillo. En este edificio se instaló una farmacia que llegó a ser la más antigua de Livonia. Tras su restauración en la década de 1990, el edificio alberga hoy el Museo Regional de Valmiera, donde se puede conocer la historia de la ciudad y de toda la región.
Valmiera también ofrece espacios naturales para descansar durante el Camino. La ciudad cuenta con un amplio parque forestal situado en un meandro del río, donde se ha construido una torre de observación desde la que se pueden contemplar los paisajes verdes de la región.
Valmiera es una parada agradable donde se encuentran historia, naturaleza y cultura. Sus ruinas medievales, iglesias antiguas y tranquilos espacios verdes invitan a hacer una pausa antes de continuar el camino hacia Santiago de Compostela.












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CAMINO DE SANTIAGO DESDE SAN PETERSBURGO
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