
Gijón
Gijón, o Xixón en asturiano, es una ciudad asturiana bañada por el mar Cantábrico y rodeada de un entorno natural precioso. Situada en el norte de España, esta villa de alma marinera atrae al viajero con su mezcla de historia, arquitectura y vida junto al mar. Su amplia bahía y la playa urbana de San Lorenzo hacen de Gijón una parada muy especial en el Camino del Norte.
El barrio más antiguo y con más encanto de la ciudad es Cimadevilla, asentado sobre el cerro de Santa Catalina. Sus calles estrechas y empedradas invitan a pasear sin prisas y descubrir rincones llenos de historia. Aquí se encuentran la Plaza Mayor, la plaza del Periodista Arturo Arias —conocida como El Lavaderu—, la Torre del Reloj, el Palacio de Revillagigedo, la Plazuela del Marqués, los restos de la Muralla Romana, la Casa Natal de Jovellanos, la calle Atocha y la plaza de la Soledad, con su famosa Casa del Chino.
La Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento, es uno de los rincones más bonitos de Gijón. Su suelo empedrado, los soportales y los edificios clásicos que la rodean esconden sidrerías y tiendas donde se respira la historia de la ciudad.
En pleno barrio se encuentra también la Casa Natal de Jovellanos, una casa-palacio en la que nació y vivió el ilustre escritor, jurista y político asturiano. En su interior se pueden ver más de 3.000 obras, entre ellas pinturas asturianas de los siglos XIX y XX, y su patio interior junto a la Capilla de Nuestra Señora de los Remedios, donde se encuentra el mausoleo de Jovellanos, hacen de la visita un recorrido muy completo.
A los pies de Cimadevilla se alza la Iglesia de San Pedro Apóstol, de estilo historicista inspirado en el románico y el prerrománico asturiano. Fue construida sobre los restos de una iglesia del siglo XV destruida durante la Guerra Civil y hoy es uno de los templos más queridos por los gijoneses.
La Plazuela del Marqués, junto al paseo del Puerto, reúne algunos de los monumentos más representativos de la ciudad. En el centro se encuentra el Monumento a Don Pelayo, frente a la Colegiata de San Juan y el Palacio de Revillagigedo, un ejemplo de la arquitectura palaciega asturiana. Muy cerca se alza la Torre del Reloj, que recuerda el pasado defensivo de la villa.
Desde allí, se puede subir al Parque del Cerro de Santa Catalina, donde se encuentra la famosa escultura Elogio del Horizonte, de Eduardo Chillida, conocida popularmente como “el váter de King Kong”. Situarse bajo su arco permite escuchar la “música del viento” y, además, desde lo alto se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad y la costa.
Gijón también conserva un patrimonio civil impresionante. La Universidad Laboral de Gijón, conocida como La Laboral, es el edificio más grande de España y un lugar que no puedes perderte. Originalmente pensada como un orfanato para hijos de mineros, se transformó en ciudad de la cultura con facultades, escuelas y centros de arte e investigación. Destacan su iglesia de planta elíptica, su gran teatro y su torre de 130 metros con un mirador desde el que se ve toda la ciudad.
Para quienes buscan tranquilidad, el Parque de Los Pericones, el mayor espacio verde de la ciudad, es perfecto para pasear, descansar o simplemente relajarse después de una jornada del Camino.
Gijón es una ciudad para disfrutar con todos los sentidos: el mar, la sidra, la historia en sus calles y la calidez de su gente hacen de ella una parada inolvidable en el Camino del Norte.











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