
Sobrado
El municipio de Sobrado, en la provincia de A Coruña, es uno de esos lugares del Camino del Norte donde la historia, la fe y la naturaleza se mezclan de forma especial. Es un sitio tranquilo, con mucho encanto, que invita a detenerse y disfrutar del camino sin prisas.
El gran símbolo del municipio es el Monasterio de Santa María de Sobrado, también conocido como Monasterio de Sobrado dos Monxes. Ya aparece mencionado en documentos de finales del siglo X con el nombre de San Salvador. Está situado en el centro del pueblo, rodeado por una antigua muralla de piedra, y su entrada principal se encuentra en la plaza, a través de un arco que da paso a un recinto lleno de calma.
Durante siglos, el monasterio fue un importante centro espiritual y cultural. Tras un tiempo de abandono, los monjes de la Orden del Císter regresaron en el siglo XIX, devolviéndole la vida al lugar. Hoy en día, unos treinta monjes viven allí, manteniendo las tradiciones y ofreciendo hospitalidad a los peregrinos que pasan por Sobrado.
A unos 5 kilómetros al norte, en la parroquia de Ciudadela, se encuentra un interesante campamento romano del siglo II. Los romanos lo levantaron en una zona estratégica desde la que podían controlar el paso hacia Lucus Augusti (la actual Lugo).
El campamento tiene forma rectangular con esquinas redondeadas y ocupa unas 2,4 hectáreas, el tamaño ideal para una cohorte militar. Allí estuvo destinada la Cohors I Celtiberorum, una unidad romana que permaneció en la zona hasta el siglo IV. Con el paso del tiempo, el lugar fue ocupado por pobladores germánicos.
En las excavaciones se han encontrado muchos objetos: cerámicas, lucernas, monedas, piezas de hierro, vidrios y materiales de construcción que muestran cómo era la vida en aquel asentamiento militar.
Pero Sobrado no solo destaca por su pasado histórico, sino también por su entorno natural. Está rodeado de ríos, lagunas y bosques donde abundan los robles, castaños, abedules y alisos.
Uno de sus lugares más conocidos es la Laguna de Sobrado, construida entre 1500 y 1530 por los monjes para aprovechar el agua de los pequeños ríos cercanos. Es una laguna artificial, de forma casi circular, con unas 10 hectáreas de superficie y una profundidad media de metro y medio. Con el tiempo, se ha convertido en un ecosistema muy valioso donde viven ranas, patos, libélulas, nutrias y cuervos marinos.
La laguna de Sobrado es el único lugar de la península ibérica donde se ha registrado el alga Nitella flexilis. A su alrededor crece un hermoso bosque de abedules, alisos, fresnos y sauces que se mezcla con los prados y cultivos típicos del paisaje gallego. Es un rincón ideal para pasear, descansar o simplemente disfrutar del silencio de la naturaleza.
En la Serra do Bocelo, entre Sobrado y Toques, se pueden ver las Mámoas de la Pena da Moura y el dolmen de Forno dos Mouros, antiguos restos prehistóricos que forman parte de las leyendas locales. En el dolmen todavía se conservan algunas pinturas rupestres, aunque el paso del tiempo ha dejado su huella.
Además, Sobrado cuenta con la Carballeira de la Casa do Gado, considerada una de las más hermosas de Galicia, un lugar perfecto para relajarse bajo la sombra de los robles.
Visitar Sobrado es mucho más que hacer una parada en el Camino del Norte. Es una oportunidad para descubrir un lugar lleno de historia, espiritualidad y belleza natural, donde cada piedra, cada árbol y cada sonido del agua cuentan una historia que ha sobrevivido al paso de los siglos.











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