
Almadén de la Plata
En plena sierra, rodeado de dehesas y paisajes abiertos, Almadén de la Plata es una de las paradas con más encanto de la Ruta de la Plata a su paso por el norte de la provincia de Sevilla. Situado dentro del Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, este pequeño municipio ofrece naturaleza, tradición y una historia que se respira en cada rincón.
Aquí la vida sigue muy ligada al campo. Los cultivos de cereales y olivares de secano forman parte del paisaje habitual, junto a la ganadería de cerdos, vacas, cabras y ovejas. No faltan los productos típicos de la sierra: jamones, chacinas, aceite de oliva y pan tradicional. También llaman la atención iniciativas singulares como la fábrica de esencias para perfumería, que convive con actividades tan arraigadas como la caza y la pesca.
El entorno natural es uno de sus mayores tesoros. La zona presenta un antiguo origen volcánico visible en las Rocas Frailescas, testigo de erupciones ocurridas hace millones de años. Lugares como el Berrocal, los Covachos, la ribera de Cala o el arroyo de la Cezadilla invitan a caminar sin prisas. En el cerro del Calvario, además de las cruces vinculadas al Camino de Santiago, hay un mirador desde el que se contemplan amplias vistas de la sierra.
El corazón histórico del municipio se concentra en torno a la iglesia y las plazas centrales. La Iglesia de Santa María de Gracia, construida entre los siglos XVI y XVII, es el principal monumento. De estilo renacentista con decoración barroca, destaca por su sobriedad exterior y por su retablo del siglo XVIII en el interior. A lo largo de los siglos ha sido reformada en varias ocasiones, especialmente tras un incendio en 1953 que obligó a restaurar buena parte del templo.
Muy cerca se encuentran los restos del antiguo Castillo Medieval o Castillo de la Banda de los Gallegos, levantado en el siglo XIV sobre un fortín romano anterior. Desde aquí se vigilaba la histórica Vía de la Plata y los caminos que atravesaban la sierra. Hoy aún pueden verse tramos de muralla y la Torre del Homenaje reconstruida, integrados en el casco urbano.
Otro símbolo del pueblo es la Torre del Reloj, añadida a comienzos del siglo XX a un edificio más antiguo que fue hospital y ermita. Su silueta neomudéjar se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de Almadén.
Entre los lugares más queridos por los vecinos está la Fuente de Santiago, construida en 1947 con mármol blanco. Su agua, procedente de un manantial cercano, es famosa en el pueblo por su calidad y por haber abastecido a generaciones enteras en tiempos de escasez.
En el calendario festivo destaca la celebración de Los Judas, el Domingo de Resurrección, una tradición popular muy arraigada que reúne a vecinos y visitantes.
Almadén de la Plata es, en definitiva, una parada perfecta para quienes recorren la Ruta de la Plata buscando tranquilidad, paisaje y autenticidad. Un lugar donde la naturaleza marca el ritmo y la historia sigue formando parte de la vida cotidiana.








![]()
![]()

You must be logged in to post a comment.