
Béjar
Al sur del antiguo Reino de León, en la provincia de Salamanca, Béjar aparece como una de esas paradas que sorprenden al viajero de la Ruta de la Plata. Situada a los pies de la sierra que lleva su nombre y con poco menos de veinte mil habitantes, la ciudad combina historia, tradición y un entorno natural muy atractivo.
El casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1974, se asienta sobre una pequeña cresta montañosa y, visto desde lejos, recuerda a un barco varado. Aún se conservan tramos de la muralla medieval, que durante siglos protegió la ciudad y de la que todavía pueden verse algunos lienzos y accesos. Pasear por esta zona es la mejor forma de descubrir sus monumentos más conocidos, entre ellos el Palacio Ducal y varias iglesias de origen románico que hablan del importante pasado medieval de Béjar.
Uno de los templos más destacados es la iglesia de Santa María la Mayor, reformada en el siglo XVI. Su ábside románico mudéjar y la torre de granito llaman especialmente la atención, al igual que su retablo mayor barroco. También merece una visita la iglesia de El Salvador, de origen medieval y durante siglos considerada la más bella de la ciudad, y la iglesia de San Juan Bautista, que conserva interesantes elementos románicos de transición.
El gran emblema civil de Béjar es el Palacio Ducal de los Zúñiga. Reconstruido por los duques de Béjar —a uno de los cuales Cervantes dedicó su Quijote—, destaca por su elegante patio renacentista con la fuente de la Venera. Hoy alberga un instituto, pero desde uno de sus torreones se puede disfrutar de una cámara oscura con bonitas vistas de la ciudad y de la sierra.
Muy cerca se encuentra El Bosque, uno de los pocos jardines renacentistas italianos que se conservan en España. Fue creado en el siglo XVI como villa de recreo de los duques y hoy es un lugar perfecto para pasear entre estanques, esculturas y zonas ajardinadas.
El recorrido por la ciudad suele continuar por la Calle Mayor, que conecta la parte antigua con la zona moderna. En ella se percibe claramente el pasado industrial de Béjar, visible en sus casas con galerías acristaladas, muchas vinculadas a la antigua burguesía textil.
Y es que la industria pañera marcó durante siglos la vida de la ciudad. El río Cuerpo de Hombre, cuyas aguas eran ideales para el tratamiento de paños, favoreció la instalación de numerosas fábricas. Actualmente puede recorrerse la llamada Ruta de las Fábricas, un agradable paseo que permite descubrir estos edificios históricos, entre ellos la Real Fábrica de Paños de Diego López.
Entre las tradiciones más singulares de Béjar destaca la del Hombre de Musgo, una fiesta muy querida por los bejaranos que se celebra durante el Corpus Christi. La tradición se basa en una leyenda medieval según la cual, cuando la ciudad estaba en manos musulmanas, un grupo de cristianos logró entrar ocultándose bajo capas de musgo para confundirse con la vegetación. Gracias a esta estratagema habrían recuperado la ciudad.
Hoy, esta historia se revive cada año con un vistoso desfile en el que varios vecinos se cubren completamente de musgo natural, recreando aquella hazaña. La fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional y se ha convertido en uno de los momentos más esperados del calendario festivo local.
Entre las curiosidades de la ciudad también destaca su plaza de toros de El Castañar, construida en 1711 y considerada la más antigua de España entre las que se conservan. Muy cerca se levanta el Santuario de la Virgen del Castañar, patrona de la ciudad, rodeado por un bonito bosque de castaños.
Más allá del patrimonio urbano, Béjar invita a disfrutar de la naturaleza. La sierra de Béjar, declarada Reserva de la Biosfera, ofrece paisajes espectaculares durante todo el año. En invierno destaca la estación de esquí de La Covatilla, mientras que en épocas más suaves abundan las rutas de senderismo por parajes como El Tomillar o las riberas del río Cuerpo de Hombre.
En el horizonte sobresale la imponente Peña de Francia, que durante buena parte del año permanece nevada. En sus laderas se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, un lugar de gran devoción y también un magnífico mirador natural.
Béjar es una parada muy completa en la Ruta de la Plata: historia, tradiciones únicas, patrimonio y naturaleza se unen aquí para ofrecer al viajero una visita tranquila y con mucho que descubrir.

















RUTA DE LA PLATA

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