Fuente de Cantos

En plena Ruta de la Plata, entre dehesas, viñedos y olivares que anuncian la cercanía de Sierra Morena, se encuentra Fuente de Cantos, una localidad del sur de Extremadura donde el arte y la historia caminan de la mano. Situada en la provincia de Badajoz, dentro de la comarca de Tentudía, es una parada con identidad propia en este histórico eje de comunicación.

El paisaje que rodea el municipio, con suaves colinas cubiertas de trigales, encinas y olivares, refleja su esencia rural y su economía tradicional, basada en los cultivos de secano y la ganadería. Aquí, el viajero no solo recorre una antigua calzada romana, sino que se adentra en una tierra que conserva el ritmo pausado y auténtico del campo extremeño.

Fuente de Cantos alcanzó renombre universal por ser la cuna de Francisco de Zurbarán, uno de los grandes maestros del Barroco español. Nacido en 1598, fue bautizado en la parroquia local el 7 de noviembre de ese mismo año. Su legado se mantiene vivo en la Casa-Museo de Francisco de Zurbarán, ubicada en su casa natal y equipada con recursos expositivos que permiten al visitante viajar al siglo XVII y comprender mejor la obra y el contexto del pintor. Este espacio forma parte de la red de Museos de Identidad de Extremadura.

El patrimonio monumental de la localidad es amplio y sorprendente. Destaca la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada, un edificio que data del siglo XV y presenta estilo barroco. En su interior sobresale el magnífico retablo de Manuel García de Santiago, una auténtica joya artística que convierte la visita en una experiencia imprescindible.

El conjunto religioso se completa con el convento de las Carmelitas, del siglo XVII, y con numerosas ermitas que salpican el término municipal, como la ermita de Nuestra Señora de la Hermosa —patrona del pueblo—, la ermita de San Juan de Letrán, la del Santo Cristo, la antigua ermita de Nuestra Señora de la Aurora o la ermita de San Isidro Labrador, situada en un entorno natural a varios kilómetros del casco urbano. También destacan los antiguos conventos de San Diego y de Nuestra Señora de la Concepción, ambos del siglo XVI, que hablan del importante pasado espiritual de la villa.

Pero la historia de Fuente de Cantos va mucho más atrás. En el paraje de “Los Castillejos” se encuentran dos cerros con yacimientos arqueológicos de gran valor. En uno de ellos se conservan restos de un asentamiento calcolítico amurallado, con vestigios de cabañas; en el otro, un poblado prerromano perfectamente estructurado, con calles, viviendas y una muralla pentagonal. Estos hallazgos demuestran que el territorio estuvo habitado desde tiempos muy remotos, reforzando su papel como enclave histórico dentro de la Ruta de la Plata.

Fuente de Cantos es, en definitiva, mucho más que un punto en el mapa: es arte universal, patrimonio monumental y memoria ancestral. Una parada que invita a detenerse, mirar con calma y descubrir cómo, en el sur de Extremadura, la historia sigue muy presente en cada rincón.

RUTA DE LA PLATA

Monesterio

En plena Sierra de Tentudía, en el sur de la provincia de Badajoz, se encuentra Monesterio, uno de los enclaves más emblemáticos de la Ruta de la Plata. Situado en las estribaciones de Sierra Morena, justo en la frontera natural entre Extremadura y Andalucía, este municipio domina el Puerto de las Marismas, tradicional puerta de entrada desde Sevilla y paso estratégico de la antigua vía romana.

En este punto, donde culminan las conocidas Cuestas de Culebrín, se cobró el derecho de portazgo hasta mediados del siglo XIX. Su ubicación privilegiada convirtió a Monesterio en lugar clave durante siglos. Fue Encomienda de la Orden de Santiago y desempeñó un papel fundamental como enclave defensivo y administrativo en la Edad Media.

Sin embargo, su historia se remonta mucho más atrás. En los alrededores se conservan importantes vestigios de la cultura megalítica, como dólmenes y restos de antiguos asentamientos. Además, el cercano enclave romano de Curiga confirma que este territorio ya era, desde tiempos remotos, puerta de entrada a Extremadura por el sur. El origen del núcleo actual está ligado a una fundación templaria, lo que añade un atractivo histórico aún mayor a su recorrido.

Entre sus monumentos destaca la Iglesia de San Pedro Apóstol, el principal templo religioso que ver en Monesterio. Fue levantada a inicios del siglo XVIII y restaurada en 1940 tras los daños sufridos durante la Guerra Civil. De estilo gótico, sorprende por la belleza de su crucería interior y por la sobriedad de su arquitectura, que refleja el paso de los siglos y las distintas etapas constructivas que ha vivido.

Otro de los templos destacados es la Ermita de la Virgen de Tentudía, construida a mediados del siglo XX. La devoción a la Virgen forma parte esencial de la cultura y el estilo de vida de los habitantes de Monesterio. En sus orígenes existieron otras ermitas en la localidad, muchas de ellas desaparecidas durante la Guerra Civil española. Hoy, esta ermita se mantiene como símbolo de fe y tradición.

Monesterio también acoge el Centro de Interpretación de la Vía de la Plata, uno de los tres existentes a lo largo del camino (junto a Mérida y Baños de Montemayor). Este espacio cultural pertenece a la red de Museos de Identidad de Extremadura y ofrece apoyo a los visitantes, ayudándoles a comprender la historia de la región y el importante papel de Monesterio en la Vía de la Plata

Al pasear por sus calles también llaman la atención las numerosas cruces repartidas por el municipio, esculturas que reflejan el profundo fervor hacia la Santa Cruz y que forman parte de la identidad local.

Las fiestas completan la experiencia del viajero. La romería de San Isidro Labrador, celebrada en mayo, y la feria de septiembre son los momentos más animados del año, cuando el pueblo se llena de ambiente, tradición y hospitalidad.

Monesterio es mucho más que una etapa en la Ruta de la Plata: es historia, frontera, tradición y patrimonio. Un lugar donde el viajero puede sentir el peso del pasado mientras disfruta de la autenticidad de la Extremadura más meridional.

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MONESTERIO

Monesterio En plena Sierra de Tentudía, en el sur de la provincia de Badajoz, se encuentra Monesterio, uno de los enclaves más emblemáticos de la Ruta de la Plata. Situado en las estribaciones de Sierra Morena, justo en la frontera natural entre Extremadura y Andalucía, este municipio domina el Puerto de las Marismas, tradicional puerta… Continue reading MONESTERIO

El Real de la Jara

En el extremo norte de la provincia de Sevilla, donde Andalucía comienza a fundirse con Extremadura, se encuentra El Real de la Jara. Situado en la zona más meridional de Sierra Morena e integrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, este municipio es una parada con carácter propio dentro de la Ruta de la Plata.

Su historia se remonta a tiempos muy antiguos. Según distintas crónicas, ya era conocido en época romana, y algunos autores lo relacionan incluso con la mítica Tartessos. En el siglo XIII fue conquistado y repoblado por los Caballeros de la Orden de Santiago bajo el reinado de Fernando III. La tradición cuenta que lograron tomar el castillo guiados por un ciervo que les mostró el punto más débil de la muralla, una leyenda que forma parte de la identidad local.

El principal símbolo del municipio es su Castillo Medieval, construido en el siglo XIV. Fue un importante enclave defensivo durante la Edad Media y hoy conserva la base completa de su muralla, recientemente restaurada. De estilo mudéjar y levantado en mampostería, el recinto se puede visitar libremente y ofrece buenas vistas del entorno serrano.

Muy cerca, aunque ya en término de Monesterio (Badajoz), se encuentra el Castillo de las Torres, también conocido como Las Torres del Real. De planta cuadrangular y reforzado con torreones en sus esquinas, cumplía funciones de apoyo y protección para quienes transitaban por estos caminos históricos vinculados a la Vía de la Plata.

En el centro del pueblo destaca la Iglesia de San Bartolomé, de estilo mudéjar y origen en el siglo XV. Con tres naves y capilla mayor con bóvedas de nervaduras, responde al modelo serrano de arcos transversales. En su interior se conservan obras de gran valor, entre ellas el cuadro de “Las Ánimas”, atribuido a Francisco de Zurbarán.

La Ermita de los Remedios es otro lugar singular. Antigua ermita cristiana que pudo levantarse sobre una mezquita anterior —de la que se conservaría el mihrab—, ha sido restaurada en los últimos años y forma parte del patrimonio más querido por los vecinos.

El Real de la Jara cuenta también con una plaza de toros del siglo XIX, de estilo sevillano, restaurada y utilizada para distintos eventos, y con la Capilla de San Antonio, construida en 1999 gracias a la colaboración vecinal, situada en la zona de acampada de la Ribera del Cala.

Naturaleza, historia y tradición se unen en este municipio serrano. El Real de la Jara es un lugar perfecto para detenerse en la Ruta de la Plata, disfrutar del paisaje de dehesas y montes y descubrir un pasado medieval que aún sigue muy presente en sus calles.

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