
Pina de Ebro
Pina de Ebro es una localidad de la provincia de Zaragoza, en Aragón, situada en la comarca de la Ribera Baja del Ebro. Es un pueblo tranquilo, ideal para hacer una parada y disfrutar de un entorno relajado mientras se recorre el Camino Catalán.
El centro de la vida del pueblo es su gran plaza rectangular, un espacio amplio y agradable donde se encuentra el quiosco de música y el antiguo convento de San Francisco. Este conjunto, formado por la iglesia y el claustro, fue construido entre 1530 y 1539 con el apoyo de los condes de Sástago. La iglesia de Santa María la Mayor tiene un aspecto sobrio y sencillo, levantada sobre una base mudéjar y enriquecida con elementos renacentistas en el claustro y detalles barrocos tras su ampliación en el siglo XVII. El claustro, de planta cuadrada y abierto a un patio central, es uno de los rincones más agradables del conjunto.
En la misma plaza se encuentra la casa consistorial, un palacete del siglo XVI que refuerza el carácter histórico del lugar. Muy cerca se alza la Torre Vieja, restaurada a finales del siglo XX y convertida en uno de los símbolos de Pina de Ebro. Es el único resto de la antigua iglesia parroquial, destruida durante la Guerra Civil, y destaca por su construcción en ladrillo y su remate piramidal.
A pocos kilómetros del casco urbano, en dirección a Los Monegros, se sitúa la ermita de San Gregorio, edificada en el siglo XVII. Se encuentra sobre un pequeño promontorio desde el que se obtiene una amplia vista del paisaje, un lugar perfecto para detenerse un momento y disfrutar del entorno.
Para el peregrino, Pina de Ebro ofrece calma, espacios abiertos y un patrimonio sencillo pero con mucha historia. Un lugar acogedor para descansar, pasear por su plaza y continuar el Camino con paso tranquilo.









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