Portugalete

Portugalete es un municipio del País Vasco, en la provincia de Vizcaya, que se alza sobre una colina entre la ría de Bilbao y el río Ballonti. A pesar de su tamaño, esta villa tiene un gran peso histórico y cultural, y se convierte en un lugar muy atractivo para quienes recorren el Camino del Norte.

El verdadero símbolo de Portugalete es el Puente de Vizcaya, conocido popularmente como Puente Colgante o Puente Palacio, diseñado por el arquitecto Alberto de Palacio y Elissague. Inaugurado en 1893, es el puente transbordador más antiguo del mundo y conecta Portugalete con el barrio de Las Arenas, en Guecho, cruzando las dos márgenes de la ría de Bilbao. Su construcción respondió a la necesidad de unir los balnearios que visitaba la burguesía industrial y los turistas a finales del siglo XIX. Durante la Guerra Civil, la pasarela fue destruida, aunque la barquilla sobrevivió, y la reconstrucción se hizo empezando por el centro hacia los lados. Hoy en día, el puente es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y uno de los principales atractivos turísticos de la zona.

Portugalete también guarda otros monumentos de gran interés. La Basílica de Santa María es imprescindible para quienes quieren conocer la historia y la arquitectura local. La Torre de Salazar, del siglo XIV, y el Convento de Santa Clara, fundado en 1614, muestran la herencia medieval y religiosa de la villa. Entre los edificios del siglo XIX destacan el Palacio Lexarza, hoy sede de la UNED Vizcaya, el Gran Hotel Puente Colgante, la Casa Consistorial, el Mareómetro, el Muelle de Hierro y la Estación de la Canilla, que fue la antigua estación del ferrocarril de Bilbao a Portugalete y Triano.

Los barrios de Portugalete tienen también su propio encanto. Repélega, que durante un tiempo perteneció a Santurce, y Azeta, conocido por sus antiguas viñas de chakolí, muestran la historia agrícola de la zona. Pando, cercano a la entrada del municipio, Buenavista, uno de los barrios más populosos, Peñota, famoso por la roca que coronaba la desaparecida playa y sus palacetes, y Campázar, completan un mapa urbano lleno de tradición y personalidad.

Para los peregrinos del Camino del Norte, Portugalete ofrece una parada imprescindible: un lugar donde la historia, la arquitectura y la belleza del paisaje se encuentran, con el Puente Colgante como protagonista y la ría de Bilbao como testigo de siglos de historia.

 

CAMINO DEL NORTE

Deba

Deva (oficialmente en euskera: Deba) es una hermosa villa costera del noroeste de Guipúzcoa, en el País Vasco. Se encuentra justo donde el río Deva se abre al mar Cantábrico, rodeada de montes y de un paisaje que parece hecho para disfrutar despacio. Su costa es de las más llamativas del norte, con la famosa rasa mareal que se extiende hasta Zumaya y ofrece vistas espectaculares cuando baja la marea.

Durante siglos, su puerto fue un punto importante para el comercio. Hoy, ese mismo puerto acoge embarcaciones deportivas y de recreo, y su gran playa y la alameda se han convertido en lugares de encuentro para vecinos, viajeros y peregrinos del Camino del Norte, que aquí encuentran descanso, historia y mar.

Bajo sus montes, Deva guarda un patrimonio arqueológico de enorme valor. En su entorno se hallan varias cuevas prehistóricas, entre ellas Ekain, Ermitia, Urteaga, Arbil y Praileaitz, que han revelado pinturas rupestres, restos humanos y objetos rituales de distintas épocas. La más célebre, la cueva de Ekain, se considera una joya del arte paleolítico, comparable a Lascaux o Altamira, con magníficas figuras de caballos del Magdaleniense. Muy cerca, Praileaitz destaca por sus misteriosos collares rituales y sus pinturas simbólicas en rojo, posiblemente relacionadas con antiguos chamanes. Estos hallazgos, junto con los de otras cavidades como Ermitia o Urteaga, confirman que el valle de Deva fue habitado desde hace más de 12 000 años. Como testimonio visible de aquel pasado remoto, en el camino hacia el barrio de Endoia se alza el monolito de Arluze, una gran piedra caliza que parece guardar en silencio la memoria de aquellos primeros pobladores.

Deva es también un punto destacado del Camino de Santiago por la costa, y lo ha sido desde hace siglos. La iglesia de Santa María, construida entre los siglos XV y XVII, es una joya gótica con una portada policromada impresionante, un claustro que fue el primero de su estilo en Guipúzcoa y un retablo mayor lleno de detalles, obra de Bernabé Cordero en 1662. Muy cerca, el Santuario de Icíar, del siglo XIII, guarda una venerada imagen románica de la Virgen y un retablo plateresco tallado en madera que transmite una serenidad especial.

Uno de los lugares más ligados al espíritu del Camino es el Convento Hospital de Sasiola, fundado entre los siglos XVI y XVII y declarado monumento provincial en 1964. Fue convento de los Frailes Menores Observantes y hospital de peregrinos del Camino de Santiago de la costa. En un principio se pensó construirlo en Icíar, pero tras la oposición del cabildo, un vecino, Juan Pérez de Licona, donó los terrenos y astilleros de Sasiola, situados entre Deva y Mendaro, a orillas del río. Allí ya existían antiguas edificaciones y una ermita dedicada a Nuestra Señora de la Piedad. El edificio, de estilo gótico, conserva un retablo mayor de madera de nogal del siglo XVII, barroco y semejante al del convento de Vidaurreta. Más allá de su valor artístico, el convento representa la esencia del Camino: un lugar de acogida, descanso y fe para quienes venían de lejos.

El Puente de Deva-Motrico es otro símbolo de esta conexión entre caminos y épocas. Inaugurado en 1866, formaba parte de la ruta costera entre las capitales vascas. Tiene tres arcos y un añadido que sustituyó en 1951 al tramo levadizo por donde antaño pasaban los barcos río arriba. Está protegido como Bien Cultural dentro del Conjunto Monumental del Camino de Santiago, y su restauración en 2022 fue reconocida con el Premio Europeo de Patrimonio Europa Nostra por su excelente conservación.

El casco histórico de Deva también guarda edificios con mucho carácter. El Ayuntamiento, de 1747, diseñado por Ignacio de Ibero, es un elegante edificio barroco de piedra caliza con balcones y escudos. La Casa Aguirre o Palacio de Valmar, la Casa Aldazabal y la Casa de Báñez muestran la riqueza arquitectónica de la villa, mientras que la Plaza del Mercado, de principios del siglo XX y hoy Monumento del País Vasco, mantiene vivo el pulso cotidiano. En los alrededores aún se conservan antiguos caseríos, como el Arriolabeñe, del siglo XVI, que hablan de la vida rural y de la historia más cercana de la comarca.

Caminar por Deva es viajar en el tiempo. Desde las cuevas prehistóricas hasta los templos góticos, desde los puentes del siglo XIX hasta las casas de piedra del casco antiguo, todo parece conectado por una misma energía: la del mar, la hospitalidad y el paso de los peregrinos. Deva no es solo una etapa del Camino del Norte; es un lugar para detenerse, respirar y sentir cómo la historia y la naturaleza se entrelazan junto al Cantábrico.

CAMINO DEL NORTE

Molinaseca

Molinaseca, en plena Comarca del Bierzo (León), es un encantador municipio rodeado de montañas y bosques donde abundan los castaños, encinas y chopos, que visten el paisaje con una belleza serena y natural.

La localidad, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) el 6 de septiembre de 2021 como Villa de Molinaseca, conserva un valioso conjunto monumental que refleja su historia y su vínculo con el Camino de Santiago. Su historia nace junto al Puente de los Peregrinos, una robusta construcción románica que cruza el río Meruelo y abre paso al casco histórico. Allí, las calles empedradas conducen hasta el antiguo crucero de piedra, otro símbolo que recuerda la huella jacobea en esta localidad. Este puente, con siete ojos, constituye un paso obligado sobre el río Meruelo. Junto a él se encuentra el Santuario de las Angustias, de estilo barroco, que guarda en su interior una bella piedad del siglo XVII. La iglesia de San Nicolás de Bari, también de origen barroco y trazas neoclásicas, se erige como uno de los principales referentes religiosos del municipio.

Por todo el casco urbano se distribuyen casonas y palacios con escudos heráldicos que evocan el esplendor de épocas pasadas, mientras que la arquitectura tradicional, con casas de dos plantas y balcones de corredor, confiere al pueblo un aire pintoresco y acogedor.

Hoy, Molinaseca sigue acogiendo a los caminantes con la misma hospitalidad de antaño. Los peregrinos encuentran aquí un lugar de descanso, donde refrescarse en las aguas del río Meruelo y recuperar fuerzas antes de continuar la ruta. Dentro del Camino de Santiago, Molinaseca no es solo una etapa más: es un rincón que combina tradición, naturaleza y espiritualidad, dejando en cada viajero la memoria de un alto en el camino lleno de autenticidad.

CAMINO FRANCÉS 

RUTA MADRID – COMPLUTENSE

Rabanal del Camino

Rabanal del Camino, en la comarca de la Maragatería, es un pequeño pueblo leonés con apenas 57 habitantes que guarda una profunda relación con la historia del Camino de Santiago. Su origen se remonta a los siglos XI y XII, cuando los templarios de Ponferrada establecieron aquí una avanzada para proteger a los peregrinos que cruzaban los Montes de León camino del Bierzo. Ya en 1103 existían hospitales para caminantes, lo que demuestra la importancia histórica de este enclave.

El pueblo conserva una iglesia con restos románicos que perteneció a la Orden del Temple, junto a las ermitas de San José, fundada por arrieros en el siglo XVIII, y la del Bendito Cristo. En 2001 se añadió un nuevo referente espiritual: la abadía benedictina de San Salvador del Monte Irago, que mantiene viva la tradición de acogida a los peregrinos.

Rabanal sorprende también por su arquitectura popular maragata, con casas de piedra y portadas características, y por la huella de su pasado histórico. En los alrededores quedan restos de la minería de oro romana, y durante siglos los arrieros maragatos fueron pieza clave en el comercio entre Galicia y la meseta, hasta que el ferrocarril del siglo XIX marcó su declive.

Hoy, este pequeño pueblo sigue siendo un lugar especial de descanso, donde la historia, la espiritualidad y la hospitalidad se encuentran para ofrecer al viajero una experiencia única en el Camino.

CAMINO FRANCÉS

RUTA MADRID – COMPLUTENSE

 

Sahagún

Sahagún, situada en plena Vía Trajana, es una villa que ha visto pasar a lo largo de los siglos reyes, santos y sabios, dejando su huella en cada rincón. Está ubicada en las fértiles vegas de los ríos Cea y Valderaduey, y su nombre se vincula al martirio de los santos Facundo y Primitivo, ocurrido hacia el año 304. En el lugar donde fueron enterrados se levantó un templo. A lo largo del tiempo, la villa ha aparecido en las fuentes históricas con distintos nombres: «Sanctus Facundus», «Sanct Fagunt» y, finalmente, «Safagun», donde la ‘f’ perdió su sonoridad, dando lugar al topónimo que conocemos hoy.

Sahagún destaca por su rico patrimonio histórico y monumental, así como por sus festividades, especialmente la Semana Santa, que atraen a turistas nacionales e internacionales. Entre sus monumentos más representativos, todos declarados Bien de Interés Cultural, se encuentran la Iglesia de San Lorenzo, de estilo románico mudéjar con torre del siglo XIV; la Iglesia de San Tirso, construida en el siglo XII y ejemplo del arte mudéjar local; el Santuario de la Peregrina, fundado en 1257 como convento franciscano y hoy Centro de Documentación del Camino de Santiago; y el Monasterio Real de San Benito, antiguo monasterio benedictino donde fueron enterrados Alfonso VI y otros nobles, con restos como la Torre del Reloj, el Arco de San Benito y la capilla de San Mancio.

Otros lugares de interés incluyen la Iglesia de la Santísima Trinidad, la Iglesia de Santa Cruz y su monasterio, la Ermita de la Virgen del Puente, la Iglesia de San Juan de Sahagún y el Puente Canto. La arquitectura tradicional de la villa también llama la atención, con casas de entramados de madera rellenas de ladrillo o adobe, y palomares construidos con adobe o tapial, que reflejan siglos de vida y cultura local.

Sahagún ocupa un lugar destacado en el Camino de Santiago Francés, ofreciendo a los peregrinos historia, arte y hospitalidad. Su pertenencia a la Federación de Lugares Cluniacenses refuerza su importancia en la tradición jacobea. Esta villa es un punto de descanso y descubrimiento, donde cada calle y monumento cuenta la historia de siglos de cultura y devoción.

CAMINO FRANCÉS 

RUTA MADRID – COMPLUTENSE

Castrojeriz

Castrojeriz, también conocida como Castrogeriz, es una localidad y municipio de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León, dentro de la comarca de Odra-Pisuerga. La villa es una parada destacada en el Camino de Santiago, que la cruza longitudinalmente a lo largo de más de 1.500 metros, convirtiéndose en la travesía más larga de toda la ruta jacobea. Esta vía constituye además la más transitada de las rutas peninsulares hacia Santiago, potenciada en tiempos de Alfonso VI al aprovechar la antigua calzada hispanorromana que unía Burdeos con Galicia-Lusitania.

Castrojeriz es un ejemplo de urbanismo jacobeo: las casas se disponen alrededor de la calle-camino, la más extensa de toda la ruta, en la que llegaron a levantarse varios hospitales para atender a los peregrinos. Un crucero con forma de TAU, en lugar de la cruz latina, recuerda a la Orden de los Antonianos, que tuvo en las afueras un monasterio y hospital donde se curaban a los enfermos del llamado fuego de San Antón.

La localidad está declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico, formando parte integrante del Camino de Santiago. Entre su patrimonio monumental destacan las ruinas del castillo de Castrojeriz, en el que fue asesinada en 1359 la reina Leonor de Castilla, hija de Fernando IV y esposa de Alfonso IV de Aragón. Tras obras de recuperación, en 2013 se abrió a las visitas turísticas. También sobresale la Casa denominada “El Fuerte”, La Torre y la antigua iglesia de San Esteban, hoy hospedería de peregrinos.

Especial relevancia tiene la iglesia de San Juan, situada en plena calle-camino. Declarada Bien de Interés Cultural, se trata de un inmenso templo columnario con tres naves y bóvedas de nervios que se abren como palmeras. De aspecto castrense y con restos románicos en la base, perteneció primero a los Templarios y después a los Hermanos Hospitalarios de San Antonio. En su interior destacan el claustro del siglo XVI con artesonado mudéjar y escudos de los Gómez Sandoval, la capilla funeraria de don Juan González Gallo con retablo atribuido a Ambrosius Benson, la capilla de los Castro-Mújica con enterramiento gótico de Diego de Mújica, y un retablo mayor rococó del siglo XVIII procedente del convento de San Antón.

Otras iglesias de interés son la iglesia parroquial de Santa María, San Juan y Santo Domingo, dentro del arciprestazgo de Amaya, y la iglesia de Nuestra Señora del Manzano, además del Monasterio de Santa Clara.

A las afueras de la villa se encuentran las impresionantes ruinas del convento-hospital de San Antón, fundado en 1146 por Alfonso VII y regido por los antonianos. Este enclave, conocido como real xenodoquio de San Antonio Abad, fue la sede de la Encomienda General de la Orden de San Antonio en los reinos de Castilla y Portugal. El hospital gozaba de gran prestigio, acogiendo a los enfermos del fuego de San Antón y a numerosos peregrinos. Hoy se conserva en pie el arco bajo el que pasaban los caminantes, un símbolo inolvidable del paso jacobeo por Castrojeriz.

Los monjes antonianos eran célebres por las ceremonias de bendición de objetos muy apreciados por los peregrinos: la cruz en forma de Tau, el pan de San Antonio contra enfermedades y peligros, el vino santo considerado remedio del fuego, y campanillas u otros amuletos de protección.

En su entorno destacan también el Puente de Bárcena o Puente Largo, y el Puente de Tabanera, ambos en el camino de los peregrinos.

Castrojeriz, con su legado histórico, sus monumentos y su trazado urbano ligado al Camino, es una de las localidades más emblemáticas de la ruta jacobea.

CAMINO FRANCÉS 

Logroño

Logroño es una ciudad y municipio situado en el norte de España, capital de la Comunidad Autónoma y de la Provincia de La Rioja. Además de ser la localidad más poblada, es también el principal centro económico, cultural y de servicios de la región.

La ciudad se extiende a lo largo de las orillas del río Ebro, que aporta vida y carácter a su paisaje. Históricamente, Logroño ha sido un lugar estratégico de encuentro y cruce de caminos, disputada en la Edad Media por los antiguos reinos de Castilla, Navarra y Aragón. Su importancia se refleja también en el hecho de que forma parte del Camino de Santiago, lo que la convierte en un destino imprescindible para los peregrinos.

El Camino entra en Logroño desde el norte y conduce a los peregrinos hasta un rincón especial: el pozo de Cubillas. Allí, una fuente invita a refrescarse tras la caminata, mientras que un mirador ofrece vistas al puente de piedra y a las torres de las iglesias que dibujan el perfil de la ciudad. A lo largo del recorrido, los caminantes atraviesan las calles históricas de Ruavieja y Barriocepo, hasta llegar a la plaza del Parlamento. Desde allí, el Camino abandona el Casco Antiguo por la puerta del Revellín, único acceso que ha sobrevivido de la antigua muralla y que aún guarda la memoria de siglos pasados.

La riqueza monumental de Logroño se refleja en sus templos, muchos de ellos vinculados al Camino. La Concatedral de Santa María de la Redonda, declarada Bien de Interés Cultural en 1931, se levanta sobre un templo del siglo XII y destaca por sus torres gemelas, su coro, el retablo mayor y un cuadro de la Crucifixión atribuido a Miguel Ángel. La Iglesia de San Bartolomé, edificada en el siglo XIII junto a la muralla, conserva la mejor muestra de escultura gótica de La Rioja en su portada. La Iglesia de Santiago el Real, construida en el siglo XVI, luce una fachada barroca coronada por una gran figura de Santiago Matamoros. La Iglesia Imperial de Santa María de Palacio, levantada en el siglo XII sobre un palacio donado por Alfonso VII, se reconoce por su aguja gótica piramidal. Y el Convento de la Merced, hoy sede del Parlamento de La Rioja, completa este valioso patrimonio religioso.

La ciudad conserva también un notable legado civil. El Puente Romano de Mantible en el barrio de El Cortijo, la Muralla del Revellín con su puerta del Camino, el Puente de Piedra de 1884 y el Puente de Hierro inaugurado en 1882 son parte esencial de su historia. Más recientes son el Puente de Sagasta o Cuarto Puente, obra de 2003, y el Teatro Bretón de los Herreros, inaugurado en 1880 y declarado Bien de Interés Cultural. Otros edificios emblemáticos son el Palacio de Espartero, actual Museo de La Rioja, el Mercado de San Blas, el Archivo Histórico Provincial, así como palacios y casas señoriales como los del Espolón, el Palacio del Marqués de Monesterio, los Marqueses de Legarda, la Casa-Palacio de los Fernández de Ástiz, la Casa de la Inquisición y la Casa de la Virgen, sede del Centro Cultural del Rioja.

En el último siglo, Logroño ha vivido un crecimiento demográfico constante, impulsado por movimientos migratorios desde otras comarcas de La Rioja. Su economía está estrechamente vinculada al comercio del vino de Rioja, reconocido internacionalmente, así como a la industria maderera, metálica y textil. Además, la ciudad cuenta con un gran reconocimiento cultural y gastronómico: fue la primera ciudad comercial de España en 1997, Capital Gastronómica Española en 2012 y Ciudad Europea del Deporte en 2014. Publicaciones internacionales también la han destacado: The Times la eligió como la mejor ciudad de España para ir de tapas, mientras que el Daily Mirror la describió como “Barcelona pero sin turismo masivo”.

Caminar por Logroño es descubrir un lugar donde se entrelazan historia, cultura y hospitalidad. La ciudad recibe a los peregrinos con el mismo espíritu con el que lo ha hecho durante siglos, ofreciendo descanso, patrimonio y una experiencia inolvidable en el Camino de Santiago.

CAMINO FRANCÉS 

CAMINO DE SANTIAGO DESDE VIENA

BAR-SUR-AUBE – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

Bar-sur-Aube Bar-sur-Aube es un pueblo francés situado en el departamento de Aube, que atrae por su rico patrimonio histórico y su encanto rural auténtico. El pueblo forma parte de la Vía Francigena, atrayendo peregrinos y caminantes desde tiempos antiguos. El corazón del pueblo se erige en torno a sus principales atracciones: la Iglesia de San Pedro, una… Continue reading BAR-SUR-AUBE – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

CHÂLONS-EN-CHAMPAGNE – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

Châlons-en-Champagne Châlons-en-Champagne se asienta majestuosamente a orillas del río Marne, en el departamento de Marne, dentro de la región de Grand Est. Su ubicación estratégica ha hecho de ella un importante lugar comercial y cultural a lo largo de los siglos. La ciudad alberga un patrimonio histórico rico y variado. Su Catedral de Saint-Étienne es un edificio… Continue reading CHÂLONS-EN-CHAMPAGNE – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

LAON – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

Laon: una joya medieval en el camino de la Vía Francígena En el corazón de la región de Altos de Francia, Laon es uno de esos lugares que sorprenden a quien recorre la Vía Francígena, la histórica ruta de peregrinación que une Canterbury con Roma. Su silueta, visible desde varios kilómetros antes de llegar, está… Continue reading LAON – FRANCIA – VÍA FRANCÍGENA

LA IGLESIA MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOTERRAÑA – LUGARES DE INTERÉS – SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA

Iglesia monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña Esta majestuosa iglesia gótica fue construida en la primera mitad del siglo XV para reemplazar un antiguo santuario. Su estructura, de tres naves divididas en cuatro tramos por arcos, se eleva majestuosamente bajo bóvedas de crucería que descansan sobre imponentes pilares. La historia de este lugar está… Continue reading LA IGLESIA MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOTERRAÑA – LUGARES DE INTERÉS – SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA

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